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Colegio Hispano-Americano de San Vicente “Colegio Mayor de Nuestra Señora de Guadalupe” (Vocaciones Tardías)

 


Ubicación: Calle José de Lamano Beneite, 28-62. 37007.- SALAMANCA
Telf.: +34 923 277 150

 

Como memoria histórica relataremos que el Colegio de San Vicente, tuvo un emplazamiento privilegiado en el denominado “Cerro de San Vicente”, al ser un origen histórico de la ciudad de Salamanca, cuyos restos históricos se remontan al año 1.000 a.d.C., periodo del final de la “Edad de Bronce” y la disposición del cerro fue determinante en la concepción general del proyecto. Los primeros orígenes de la fundación del Colegio de San Vicente, datan del año 660, siendo arrasado por la invasión árabe. En el siglo XII hay manuscritos según los cuales el Rey Alfonso VII, dona el convento a la Orden de Cluny.

En el siglo XV por decisión de los Reyes Católicos el monasterio pasa a formar parte de la Orden de los Benedictinos de Valladolid. Entre los siglos XVI y XVIII se realizan grandes reformas en el edificio hasta convertirlo en uno de los más importantes de la ciudad de Salamanca, por su tamaño y calidad arquitectónica. 

Durante la guerra de la Independencia, en 1812, el Convento de San Vicente es utilizado como bastión defensivo, debido a su ubicación, ocupación que supuso la destrucción y su posterior desmantelamiento de sus ruinas a lo largo del siglo XIX.

El poblado protohistórico fue descubierto en el año 1949 a raíz de la construcción del nuevo Colegio Universitario Nuestra Señora de Guadalupe, en 1939 por la Universidad Pontificia de Salamanca, sobre los cimientos del pasado, sobre lo poco que quedaba ya del Monasterio de San Vicente, y fue dado a conocer por el profesor Juan Maluquer en el 1950.

    

Maqueta y estado de las obras del edificio que albergará el
colegio Mayor Ibero Americano y el de Santiago Apóstol de vocaciones tardías en octubre de 1950. El Adelanto
26-10-1950 foto Guzmán Gombau



El antiguo Colegio Hispano Americano de San Vicente, “Colegio Mayor de Nuestra Señora de Guadalupe” fue construido, en el año 1950, por iniciativa del Obispo de la Diócesis de Salamanca y Gran Canciller de la Universidad Pontificia, Fr. Francisco Barbado Viejo, contando con la participación económica de los entonces ministerios de Asuntos Exteriores y Educación. 

El Colegio tuvo un emplazamiento privilegiado en el denominado “Cerro de San Vicente”, y la disposición del cerro fue determinante en la concepción general del proyecto.


Construcción del Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe. Paseo del Desengaño.
Guzmán Gombau, publicada en El Día de Salamanca

Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe a mediados de los años setenta. Fotografía del libro
 Un ayuntamiento por dentro (Salamanca 1971- 1979) de Pablo Beltrán de Heredia y Onís


Conforme a la topografía de la ciudad, en la vertiente opuesta a la de los antiguos monumentos respecto a la vaguada que divide el área urbana, y encumbrado hasta ofrecer su silueta en la panorámica que se divisa desde los accesos más importantes, exigió una valoración de formas y volúmenes y una estética de conjunto en el movimiento de sus planos y en el juego de luz y sombra. El proyecto de Colegio Mayor estuvo pensado como dos edificios de cruz griega, de cinco plantas, cada uno unidos en su intersección por una capilla. La organización de los pabellones en sus correspondientes plantas, concebidas como zona residencial, estaban constituidas por diez habitaciones, con servicios en cada planta. La fábrica del edificio en piedra de sillería de granito y arenisca. La planta baja de la casa se dedicó a recepción, dirección, salas comunes. El proyecto contaba con un gran atrio porticado de acceso, claustros interiores, comedores. El proyecto de construcción era muy ambicioso, pero sólo se llegaron a construir dos pabellones del edificio con una capacidad para setenta residentes.


Vista aérea de la zona del cerro de San Vicente del libro “Desde el Cielo de Salamanca”, 1994
La Gaceta Regional-Iberdrola Dir. Francisco Casanova, Coord. José Amalio Díaz Iglesias


Hubo una primera etapa, cuya inauguración tuvo lugar el día 7 de octubre de 1951. En ella estuvieron presentes, junto con el Obispo de la Diócesis, el Cardenal Primado D. Enrique Plá y Daniel, el ministro de Educación Nacional D. Joaquín Ruiz Jiménez, Director General de Enseñanza Universitaria D. Joaquín Pérez Villanueva, Autoridades Académicas Universitarias y Autoridades Locales. La denominación del Colegio era “Colegio Mayor Hispano-americano de San Vicente”. El curso 1962-63, el Obispo, a petición de los colegiales cambió este nombre por el de “Colegio Mayor Hispanoamericano Nuestra Señora de Guadalupe”, patrona de Hispano América, dicho nombre con el que se le conoció entonces es el nombre con el que se le conoce en lo sucesivo.

La finalidad del Colegio era formar a nivel universitario los candidatos al sacerdocio que se preparaban para ejercer su ministerio en Hispano América. Esta finalidad la cumplió hasta el año 1970, acogiendo a los seminaristas hispanoamericanos que venían a realizar sus estudios de Teología a la Universidad Pontificia de Salamanca y a los seminaristas nacionales que habían optado por ejercer su futuro ministerio pastoral en aquellas tierras al otro lado del Atlántico.

Hasta esa fecha regía el Colegio el Patronato formado por los Obispos de la Comisión Episcopal de Cooperación Apostólica Diocesana con el Exterior (CECADE). La dirección del Colegio la encomendó el Obispo de Salamanca a la Hermandad de Sacerdotes Operarios del Corazón de Jesús. Su primer Rector fue D. Pablo Falo que ocupó dicho cargo hasta septiembre de 1953 en que fue sustituido por D. Juan de Andrés. El cargo de Director Espiritual fue encomendado desde el principio a D. José Cardo Pitarch. 

La Segunda etapa, surgió en el año 1970 donde el Colegio pasó a depender de la Universidad Pontificia de Salamanca. El 15 de julio de 1970 se aprobaron los estatutos por los que en adelante se regiría el Colegio y se constituyó como Colegio Mayor de dicha Universidad, a tenor de los Estatutos de dicha Universidad. 

La finalidad del Colegio sería la formación de estudiantes universitarios nacionales y extranjeros, dedicando una atención preferente a aquellos que a nivel universitario se preparaban para ser sacerdotes. Desde esta fecha el Colegio acogió a seminaristas y estudiantes universitarios de las distintas Facultades.

Durante esta época residieron en el Colegio un grupo numeroso de seminaristas de distintas Diócesis, tanto de España como del Extranjero; un grupo de sacerdotes, en su mayoría hispanoamericanos, fueron becados por la Fundación Tomasa Maldonado de Guevara que desde 1983 tuvo su sede en este Colegio. Del mismo modo, también albergaban en dicho colegio un numeroso grupo de profesores, que impartían clases en la Universidad Pontificia, así como estudiantes universitarios de las distintas Facultades de Salamanca, por dicho motivo, y debido a la variedad y características de todos los residentes, el Colegio ofreció un marco adecuado y ricas posibilidades para la convivencia y la formación humana.

En una tercera etapa, sobre los años 1988 y 1990 comienzan a impartirse en la Universidad Pontificia los estudios conducentes a las respectivas titulaciones de Periodismo e Informática, con ello crece la demanda de plazas de residencia en el Colegio Mayor de alumnos de ambas titulaciones. 

Para responder a las necesidades de este momento la Universidad diversifica los lugares de residencia de sus alumnos constituyendo el Colegio Mayor Seminario Santiago Apóstol, como Teologado de la Universidad para aquellos alumnos provenientes de distintas diócesis que se preparan para el sacerdocio; dichos lugares fueron: el Colegio Mayor Oriental Inés Luna Terrero, como residencia de profesores de la Universidad, postgraduados y sacerdotes hispanoamericanos; y el Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe para estudiantes universitarios de las distintas titulaciones.

Siendo Rector Magnífico de la Universidad Pontificia D. Julio Manzanares, se entablan los trámites oportunos para la construcción del nuevo edificio del Colegio Mayor, en los nuevos terrenos junto a la Facultad de Comunicación. Se encarga el proyecto al arquitecto D. José Arribas. Comienza la construcción en abril de 2002. Durante esta etapa fueron nombrados Directores D. Javier Herrero de la Diócesis de Salamanca, que ocupó el cargo desde el curso 1994-95 hasta el curso 1999-2000, siendo subdirectores del Colegio D. José Manuel Alfonso y D. José Ramón Matito, en la actualidad profesores de las Facultades de Educación y Teología respectivamente; y D. José Antonio Encabo Yagüe, de la Diócesis de Osma-Soria, desde el curso 2000-01 hasta la actualidad.


    


En la cuarta etapa, el nuevo edificio del Colegio Mayor, situado en la calle José de Lamano Beneite 28-62, fue inaugurado el 1 de octubre de 2003, al comienzo del curso académico año 2003-2004. Con ello comenzó la cuarta etapa, no sólo por estrenar un nuevo edificio, sino por comenzar un nuevo periodo de la vida de esta institución, ya que a partir de entonces se ofrece también alojamiento, no sólo a los alumnos, sino también a las alumnas de la Universidad, pasando a ser mixto.

El viejo edificio del Colegio fue derribado en el año 2005 acelerándose entonces el Plan Especial del Cerro de San Vicente aprobado en 1997 cuyo desarrollo ha permitido recuperar el trazado urbano histórico y la adquisición para el dominio público de la mayoría de las parcelas afectadas por los restos arqueológicos más relevantes, garantizando su protección y disfrute público.


Imagen de https://salamanca.es/cerro/




Por Dr. Ángel Sánchez Sánchez
18/11/2023 Rev.08/02/2024




Artículo principal y fuentes: Informe Cartográfico de la Diócesis de Salamanca durante el Obispado de  Francisco Barbado Viejo O.P. (1943-1964)

Casa de Formación de los Padres Carmelitas de la Provincia de Aragón, Castilla y Valencia

 


 

8.- CASA DE FORMACION DE LOS PADRES CARMELITAS DE LA PROVINCIA DE ARAGÓN CASTILLA Y VALENCIA


Ubicación: Paseo de la Estación, 61-68, Bloq. C, bajos A, B, C, 37006 SALAMANCA

Telf.: +34 923 238 751

E-mail: salamanca@carmelitasav.org

 

A finales del siglo XX, fueron un pequeño número de religiosos y algunos líderes que, con determinación y coraje, restablecieron la Orden Carmelita donde antes habían estado y en nuevas tierras, y desde el Concilio Vaticano II (1962 – 1965), los carmelitas han reflexionado largamente sobre su identidad, sobre su carisma, sobre lo fundamental en sus vidas. Han “vuelto a sus raíces”, como lo había ordenado el Concilio a las órdenes, para descubrir qué significa “vivir en obsequio de Jesucristo” en el mundo de hoy, surgiendo dicha Orden, siglas (O. Carm), más formalmente conocidos como “Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo”, está estructurada como las otras Ordenes Mendicantes, y es un instituto religioso de derecho pontificio. 

Su organización es por tanto la típica de los Mendicantes: un cuerpo único dependiente de un Prior General y a cuya base están los conventos locales reunidos en provincias, Friars, Comisariados Ermitaños Agregados. Estos se reagrupan después según los criterios geográficos o lingüísticos. El religioso ligado a este cuerpo unitario, está disponible para ir auna comunidad local. Provincial o general, según la actividad a la que se le destine.


Complejo residencial Los Pinos. Imagen de Google Maps


La Orden se estructura en 19 provincias, 4 comisariados generales y 4 delegaciones distribuidas por todo el mundo. Las estadísticas del 2019 muestran la presencia de 194 frailes en África, 559 en América, 663 en Asia – Australia y Oceanía y 604 en Europa. Siendo un total 2020 carmelitas, de los cuales 14 son obispos, 1299 son sacerdotes, seis diáconos permanentes, 203 frailes en votos solemnes, 342 frailes en votos simples y 156 novicios.

En los años 1980 – 1990 los carmelitas de la provincia de Aragón y Valencia tuvieron unos pisos en el paseo de la Estación de Salamanca, donde residían los estudiantes de Teología que venían a estudiar a la Universidad Pontificia. Su rica vida ministerial incluye casas de oración, centros de retiros espirituales, parroquias, santuarios marianos, escuelas secundarias, asociaciones religiosas, medios de comunicación e iniciativas por la Justicia y la Paz.





Por Dr. Ángel Sánchez Sánchez
18/11/2023 Rev.08/02/2024




Artículo principal y fuentes: Informe Cartográfico de la Diócesis de Salamanca durante el Obispado de  Francisco Barbado Viejo O.P. (1943-1964)

Orden de la Merced - Mercedarios – Convento de la Vera Cruz




Ubicación: Avda. de la Merced, 27. 37000 SALAMANCA
Telf.: +34 923 222 986
 


La Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos, más conocida como Orden de la Merced (Mercedarios) es una orden religiosa católica mendicante, fundada en 1218 por San Pedro Nolasco (1180-1245), en Barcelona, para la redención de los cristianos cautivos en manos de los musulmanes. Los mercenarios se comprometen con un cuarto voto, además de los tradicionales de pobreza, obediencia y castidad de las demás órdenes, a liberar a otros más débiles en la fe, aunque su vida peligre en ello.


Actual Facultad de Matemáticas

 
En la ciudad de Salamanca, los Mercedarios tenían ilustres antecedentes históricos, tan es así que la presencia mercenaria data del siglo XIV. En un principio estuvieron hospedados en el arrabal del puente, pero hacia el año 1410 los judíos conversos ofrecieron su sinagoga para convento de la Merced, que tomó el nombre de Veracruz, situado donde ahora se levanta la Facultad de Matemáticas. Este antiguo convento fue destruido durante la invasión napoleónica, existía además otro convento de Mercedarios Descalzos frente a la puerta de Santo Tomás Cantuariense.

En 1944, siglo y medio después volverán de nuevo los Mercedarios (calzados) a la ciudad del Tormes, instalándose en primer lugar en un piso de la calle Jesús, después estuvieron en la Avenida de Mirat y, finalmente el 21 de junio de 1950 inauguraban el nuevo Colegio Mayor de la Veracruz, en la ahora llamada Avenida de la Merced (antes carretera de Fuentesaúco), construido por el arquitecto salmantino Lorenzo González Iglesias. Fue una fundación patrocinada por los señores Andrés García Blanco y Laura Blanco R. Vega, que están enterrados, como homenaje en la cripta de la iglesia.




Andrés García Blanco y su esposa Laura
Blanco R. Vega, padrinos de la bendición
del Colegio Mayor de la Vera Cruz

    

Acto de colocación de la primera piedra de la iglesia de los
Mercedarios el 8 de marzo de 1948.
Foto Guzmán Gombau


Folleto de la inauguración del Colegio de los Padres Mercedarios


En Salamanca la comunidad de frailes mercedarios que reside en el Convento de la Vera Cruz estableció en 2015 la Residencia Madre de la Vera Cruz (Avda. de la Merced, 27) junto a la comunidad de religiosas Mercedarias de la Caridad que también mantienen la Residencia Nuestra Señora de la Merced (Calle Pollo Martín, 37).


Residencia Madre de la Vera Cruz. Imagen de su web


Residencia Nuestra Señora de la Merced





Por Dr. Ángel Sánchez Sánchez
18/11/2023 Rev.08/02/2024




Artículo principal y fuentes: Informe Cartográfico de la Diócesis de Salamanca durante el Obispado de  Francisco Barbado Viejo O.P. (1943-1964)

Orden de Predicadores o Dominicos. Convento de San Esteban

    

Ubicación: Plaza del Concilio de Trento, s/n

37008 SALAMANCATelf.: +34 923 215 000

E -mail: sanesteban.es@dominicos.org


La Orden de Predicadores o Dominicos, fue fundada por Santo Domingo de Guzmán, y nació para la predicación del Evangelio, a través del estudio de la teología. Durante siglos el Convento de San Esteban ha sido fiel a esta misión llevando la predicación dominicana más allá de sus claustros.

Los dominicos se instalaron en Salamanca entre 1255 y 1256, en un solar que ocupaba una iglesia denominada de San Juan El Blanco, extramuros de la ciudad y junto al rio Tormes, que dada su ubicación sufrió varias inundaciones, la más importante la de 1256 que dejó muy deteriorada dicha iglesia, y el obispo de aquella época ofreció a los religiosos una pequeña iglesia de San Esteban con su cementerio y posesiones del entorno, que es donde se construyó el actual convento. 



A finales del siglo XV la zona del Monte Olivete, homónima al sagrado monte del cristianismo y situada al sureste de la ciudad junto a la cerca nueva, era propiedad del concejo. Los dominicos, llegados a Salamanca en 1224 e instalados en la primitiva iglesia de San Esteban en 1256, llevaban tiempo mostrando interés por obtener su propiedad con objeto de ampliar su convento, alejar de la zona algunas actividades molestas (curtidurías) y eliminar la falta de intimidad que provocaba la presencia de la gente que circulaba por calle cercana al convento, llamada del Monte Olivete, que cruzaba dicho alto partiendo del Arroyo de Santo Domingo hasta alcanzar los rasos donde siglos después se construyó el colegio de Calatrava. En julio de 1492 y como merced por los servicios prestados, los Reyes Católicos dictaron una provisión ordenando la entrega a la orden de predicadores de una gran parte del monte que incluía la calle y todas sus construcciones con la única condición de dejar una calle pública de acceso de 26 pies entre la muralla y el nuevo inmueble. El Ayuntamiento ejecutó la provisión en enero del año siguiente quedando finalmente la calle-ronda con una anchura de 30 pies. El cierre de la zona, a pesar de la ronda, obligó a la apertura de una nueva puerta en la muralla, la puerta Nueva, que aliviaría los rodeos a los que se vieron obligados los vecinos.


Iglesia de San Esteban. Fotografía de A. Pasaporte para Loty.
Fototeca del Instituto del Patrimonio Cultural de España


La edificación del Convento en honor de San Esteban, tal como se conoce, se comenzó en el primer tercio del siglo XVI al 1603, en que se la consideró terminada. Los edificios conventuales son de distintos siglos, desde el siglo XV hasta nuestros días. Este gran proyecto fue iniciado por la intervención y empeño del Obispo de Córdoba e hijo del II Duque de Alba, Fray Juan Álvarez de Toledo, ordenando su proyecto al ilustre arquitecto Juan de Álava, prolongándose los trabajos hasta 1610, mezclando los estilos gótico y el barroco y plateresco.

Tras la exclaustración de 1835, que significó la pérdida del convento, la orden fue suprimida y como el resto de los frailes españoles sus moradores optaron unos por acudir a Ocaña, donde el único convento dominico que quedaba se encargaba de recoger misioneros para el extremo oriente, o ponerse a las órdenes de algún obispo para efectuar el trabajo que se les requiriera en la correspondiente Diócesis.

La iglesia, claustro de los reyes y sacristía quedaron en propiedad de la Diócesis de Salamanca bajo la responsabilidad de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, fundada por la propia Orden Mendicante en 1470, y pasó, en 1840, a convertirse en parroquia de San Polo ante el estado ruinoso que mostraba su titular. Su biblioteca, o parte de ella, se incorporó a la de algunas Universidades entre ellas la de Salamanca y su archivo fue enviado al Archivo Histórico Nacional en Madrid. En sus locales se acumularon cuadros y otros objetos artísticos procedentes de los conventos suprimidos, reunidos siguiendo la Orden de 29 de julio de 1835 del Ministerio del Interior que establecía la creación de una Comisión Civil con la misión de “…examinar, inventariar y recoger cuanto contengan los archivos y bibliotecas de los monasterios y conventos suprimidos, y las pinturas, objetos de escultura u otros que deban conservarse”. Estas obras de arte acabaron siendo trasladadas al colegio de San Bartolomé (palacio de Anaya) donde el 10 de Octubre de 1848 se abrió al público el Museo Provincial. 

Salón De Profundis. Catálogo Monumental de
España (1900-1961) Manuel Gómez Moreno

    

Solo un año después de la exclaustración se publicó el Real Decreto del 19 de febrero de 1836 que estableció la venta de los bienes del clero en pública subasta. Las propiedades del convento de San Esteban fueron enajenadas y nunca volverían a su propiedad. En 1854 volvió a instalarse un cuartel en el convento, esta vez de caballería, que se mantuvo allí hasta el 24 de mayo de 1880 cuando pasó a ocupar el edificio del Trilingüe. Una buena parte del convento, aún en mal estado, esperaba el regreso de los frailes dominicos. El 4 de noviembre de 1880, invitados por el general de la Orden para restablecer el convento, llegaron a Salamanca un grupo de dominicos franceses que habían sido expulsados en 1879 por el gobierno francés. Junto a ellos lo hicieron algunos dominicos españoles que se unieron al grupo para suavizar el impacto lingüístico y cultural.

La ocupación fue parcial ya que el Real Decreto de 1 de abril de 1862 había mandado entregar el claustro de los Reyes a la Comisión de Monumentos para establecer allí el Museo Provincial. Por otro Real Decreto, el de 10 de enero de 1865, la Comisión también recibió el salón de Profundis.

En julio de 1887 los frailes franceses abandonaron el convento y en él quedó un grupo de dominicos españoles formado a partir de los pocos que se unieron a los franceses en 1880. Solo tres años después el convento fue nombrado monumento nacional. El extinguido Estudio General volvió a ser establecido de nuevo en 1897. El Museo Provincial permaneció en el edificio hasta que se trasladó en 1936 al edificio de las Escuelas Menores quedando todo el convento en manos de los Dominicos. En 1947 el Estudio General quedó convertido en Facultad de Teología. La vida dominicana se restableció en Salamanca en 1880 en el multisecular convento de San Esteban y en 1897 se restauró el Estudio General de Teología de la provincia de España.


Pórtico de San Esteban. Fotografía de A. Pasaporte para Loty.
Fototeca del Instituto del Patrimonio Cultural de España


La historia de San Esteban de Salamanca es una de las más gloriosas de la Orden a través de los siglos. Medio siglo después, el 15 de noviembre de 1947 esta casa de estudios es erigida en la Facultad de Teología (aunque reservada para los miembros de la propia orden) por la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades y se le concede el derecho de conferir grados académicos, además de impartir clases como profesores en la Universidad Pontificia de Salamanca.


Claustro de los Reyes. Catálogo Monumental
de España (1900-1961) Manuel Gómez Moreno


Por múltiples razones, a lo largo del siglo XX (1940-1970) San Esteban será un potente foco dinamizador en la vida de la diócesis de Salamanca, potenciado por el entonces obispo Monseñor Fray Barbado Viejo, que como fraile dominico, que fue el impulsor de múltiples congregaciones tanto masculinas como femeninas,(muy especial de la familia dominicana), que en su etapa como obispo se asentarían en Salamanca, teniendo un florecimiento especial que emuló, y acaso superó, los mejores tiempos de siglos pasados.


Escaleras de San Esteban. Fotografía de Celestino León


El Convento de San Esteban como importancia histórica, además de su belleza arquitectónica, es la de haber sido uno de los focos del humanismo renacentista español, donde los frailes que allí se formaron, se encuentran en el origen de la doctrina del derecho internacional, de la defensa de la dignidad humana, de la ciencia económica moderna y hasta el movimiento de los cuerpos, como se empieza a hacer en la física moderna. El trabajo de la comunidad actual está basado en diversas tareas que tienen que ver con el estudio y la enseñanza de la Teología, donde se han formado y se forman muchos laicos, con el mantenimiento y cuidado del patrimonio en el archivo histórico, como las bibliotecas.

En el convento tiene su sede la Pontificia Facultad de Teología de San Esteban, fundada el día 26 de diciembre de 1947, fiesta de su titular, se inauguró solemnemente el  célebre convento de  San  Esteban  la  Facultad  de  Teología, heredada del Estudio General de Teología que naciera en San Esteban en 1922, dedicándole la palabras finales el día de su inauguración el Excmo. Sr. Obispo de Salamanca, Fray Francisco Barbado Viejo, O.P., que entre su discurso dijo “El peso de la historia de la Universidad y de San Esteban, la misión docente que tenemos confiada de difundir la doctrina de Santo Tomás e iluminar con ella las conciencias y los problemas de la época, y la conveniencia de la misma Facultad teológica de San Esteban, nos trazan el camino” “Benedictus Deus in donis suis”. (Bendito sea Dios en sus dones).


Panorámica de la zona oeste del convento de San Esteban de Salamanca, 2016.
Se aprecian las estructuras paralelas correspondientes, de izquierda a derecha,
con la portería-museo, pabellón de 1959 y hospedería antigua (actual hotel).
Fotografía de Vicente Sierra Puparelli

Actividades de la Facultad son las Conversaciones de San Esteban, la Escuela de Teología San Esteban y la Escuela de Teología en Internet Santo Tomás de Aquino. Además, cuenta con su propia editorial, la Editorial San Esteban. 

 

Biblioteca del convento y de la Facultad de Teología. Imagen de su web.

San Esteban es también sede canónica de la Hermandad Dominicana del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, cofradía que realiza su desfile penitencial en la Semana Santa salmantina la madrugada del Viernes Santo, y de la Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios y del Rosario y San Pío V, hermandad de gloria reorganizada en el año 2009, tras años de inactividad.


Cristo de la Buena Muerte - jesusario.blogspot.com

Virgen del Rosario. Imagen XavierAP, Wikimedia Commons


También hay que mencionar lo que los dominicos de las Villas vienen haciendo desde hace más de 40 años y lo que significa para la Sierra el Santuario de la Peña de Francia. El Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, dedicado a la advocación mariana correspondiente a la Natividad de María bajo la denominación homónima, patrona de Ciudad Rodrigo, está situado en la cima de la Peña de Francia, Sierra de Francia, en el término municipal de El Cabaco (Salamanca). Regido por los padres dominicos, es uno de los santuarios marianos a mayor altitud del mundo. Los religiosos de este convento mostraron una destacada vocación misionera, impulsando la devoción a la Virgen de la Peña de Francia en América y Filipinas. La comunidad desapareció en 1835, por la desamortización de Mendizábal; pero los dominicos regresaron para hacerse cargo del santuario el 16 de julio de 1900.

    

Padres Dominicos en el Santuario de la Peña de Francia,
 Fotografías de Venancio Gombau como ilustración del
libro “Por la España desconocida. Notas de una excursión
a La Alberca, Las Jurdes, Batuecas y Peña de Francia”
de Marcos Rafael Blanco-Belmonte




Imagen del santuario de la Peña de Francia.  Rodelar, Wikimedia Commons

Interior del santuario. Cruccone, Wikimedia Commons


Personalidades destacadas en la recuperación del santuario han sido el intelectual católico e hispanista francés Maurice Legendre (que organizó en 1934 una peregrinación oficial francesa con motivo del quinto centenario del hallazgo de la imagen y que está enterrado en la nave central de la iglesia) y el fraile dominico Constantino Martínez Uriarte (1911-1991, inhumado en la capilla de la Blanca del santuario).

Virgen de La Peña de Francia. Imagen Jose33luis, Wikimedia Commons




Bibliografía:

La Facultad Teológica de San Esteban en Salamanca. Memoria de su erección e inauguración. Salamanca 1948. Biblioteca digital.jcyl.es

Castro, Fray Felipe María: Nuestra Señora de Peña de Francia, Salamanca, 1948.




Por Dr. Ángel Sánchez Sánchez
18/11/2023 Rev.08/02/2024




Artículo principal y fuentes: Informe Cartográfico de la Diócesis de Salamanca durante el Obispado de  Francisco Barbado Viejo O.P. (1943-1964)

Otros Estudiantados


En los años 1960 la Congregación de San Pedro ad Vincula abrió en el pueblo de Tejares (Salamanca) una casa de formación. En otros casos se trataría de presencias más efímeras, como los Jerónimos del Monasterio Segoviano Del Parral, instalados hacia 1948 en la Calle Alfonso de Castro, en el tercer piso del Colegio Mayor Santiago Apóstol para “vocaciones tardías”, que por Orden de 31 de julio de 1961 (B.O.E. Nº: 208), por la que se otorga la categoría de Colegio Mayor Universitario al denominado “Del Salvador”, dependiente de la Universidad de Salamanca, destinado a la formación sacerdotal de jóvenes de procedencia universitaria y enclavado en dos edificios contiguos sitos en la calle de Alfonso de Castro nº: 24, y en la de Alonso de Ojeda nº: 11 de la ciudad de Salamanca. O también la de los Misioneros Josefinos De México que el 8 de julio de 1955 inauguraron su noviciado en la carretera de Aldealengua (Salamanca).


Antigua casa de verano de los marqueses de Castellanos en Tejares, adquirido en 1949
por la comunidad religiosa de San Pedro ad Víncula.
En 1984 lo adquiere la DGT para Centro Superior de Educación Vial 
y actualmente se encuentra en espera de uso.

Edificio en Alonso de Ojeda esquina con Alfonso de Castro en 1945, fue seminario
Santiago Apóstol para vocaciones tardías (más tarde llamado El Salvador),
trasladado al edificio del Cerro de San Vicente. El edificio fue residencia
de los Jerónimos del Monasterio Segoviano del Parral. En los años 70 se añadió
una planta para transformarlo en Delegación de Agricultura.

Todavía se produciría crecimiento fundacional durante el primer lustro del episcopado de D. Mauro Rubio. De este modo a lo largo de la segunda década de los años sesenta e incluso en los primero años setenta se darán cita en Salamanca varios institutos religiosos masculinos: primero los Misioneros de Mariannhill, después Padres Maristas, Hermanos de la Sagrada Familia, Hermanos de San Gabriel (Montfortianos), Oblatos de San Francisco de Sales e Hijos de María Inmaculada (Pavonianos).

Del mismo modo, pero en mayor medida, se instalarán nuevos institutos femeninos: Hijas de San Camilo (en Santa Marta de Tormes), Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús (en Linares de Riofrío), Agustinas de la Preciosa Sangre, Esclavas de María Inmaculada, Hermanas de la Caridad de Santa Ana, Misioneras Verbum Dei, Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón, Hermanas de María Reparadora (en Valdejimena) e Hijas de Santa María de la Providencia. Y avanzando en el tiempo todavía aparecerán otras más recientemente: Hijas de la Virgen de los Dolores, Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, Carmelitas Teresas de San José, o las Misioneras Agustinas Recoletas. Y por supuesto, también aparecerán nuevos institutos seculares: Alianza en Jesús por María, Cruzadas de la Verdad (Terciarias Dominicas), Misioneras Apostólicas de la Caridad, Cruzados y Cruzadas de Santa María o las Hermanas Angélicas.

Pensemos que las órdenes y congregaciones religiosas, hay que añadir otras instituciones religiosas que en aquellos años se implantaron en la capital charra, además del Seminario Salmantino de Calatrava. En este sentido tenemos que mencionar otros colegios mayores vinculados a la Universidad Pontificia, en especial el Colegio Mayor Hispano Americano “Nuestra Señora de Guadalupe” construido en el teso de San Vicente e inaugurado en 1951; lo promovió el obispo Barbado Viejo para satisfacer la demanda numerosa de peticiones de seminaristas sudamericanos. También “San Efrén” de los maronitas libaneses que comenzó su actividad en el curso 1948-49. Por añadidura había una residencia sacerdotal (“Casa de Betania”) en la avenida de Mirat, número 14; años después (1959) se inaugurará la casa sacerdotal “San Pío X” en la calle Espoz y Mina del centro de la capital.

La década de 1950 a 1960 supone para Salamanca ser una ciudad privilegiada, al ver construir el conjunto monumental de sus edificios más representativos. Con este crecimiento exponencial de los institutos religiosos presentes en la capital y sus alrededores, surge una especie de cinturón urbano “de incienso” conformado por conventos y casas religiosas. Se culminaría de este modo lo que algunos han considerado como una forma de “contra-desamortización” o segunda amortización urbana. El resultado sería “una ciudad diferente” con un marcado cariz levítico y conventual -junto al perfil universitario- en plena segunda mitad del siglo XX. 

Lo que nadie podía prever, en ese ambiente fuertemente propicio, es que aquel optimismo vocacional pocos años después se revelaría como poco realista. En realidad, aquellos años de auge de todas las órdenes religiosas que nos tocó vivir, de forma real, se plasmó en unos años en un recuerdo imborrable, para muchos que vivimos aquella época, cayendo por sorpresa a todos los salmantinos como este auge monacal, sin apenas darnos cuenta, estaba en trance de desaparecer (en varios sentidos y por múltiples motivos), como así ocurrió en torno a los años 1968-1970, tema interesante de dilucidar ya que la curiosidad nos hace pensar el saber “por qué y cómo” sucedió esta crisis, siendo otra historia interesante a describir.

 




Por Dr. Ángel Sánchez Sánchez
18/11/2023 Rev.08/02/2024




Artículo principal y fuentes: Informe Cartográfico de la Diócesis de Salamanca durante el Obispado de  Francisco Barbado Viejo O.P. (1943-1964)

Centro de Espiritualidad San Ignacio – Casa Formación para Jesuitas


    

Ubicación: Paseo de San Antonio, 14, 37080 SALAMANCA

Tlf.: +34 923 125 000

E-mail: secreces@jesuitas.es


El centro de Espiritualidad San Ignacio en Salamanca (CES), es uno de los tres centros de espiritualidad de la Compañía de Jesús en España, junto a Loyola y Manresa, se fundó en 1990 en una antigua casa de formación para jesuitas.  



Su actividad se centra en el campo de la formación a religiosos y religiosas, seminaristas, sacerdotes y laicos, mediante ejercicios espirituales y encuentros orientados a las primeras etapas de la vida consagrada y las Escuelas de Ejercicios Espirituales y de Formadores, con títulos de la Universidad Pontificia de Comillas.

 




Por Dr. Ángel Sánchez Sánchez
18/11/2023 Rev.08/02/2024




Artículo principal y fuentes: Informe Cartográfico de la Diócesis de Salamanca durante el Obispado de  Francisco Barbado Viejo O.P. (1943-1964)

Compañía de Jesús - Jesuitas - Colegio Máximo San Estanislao – Comunidad Diego Laínez


Ubicación: Pº San Antonio, 14-40. 37080 SALAMANCA
Telf.: +34 923 125 000


La presencia jesuítica en España se hizo notar durante el siglo XVI, a través de grandes predicadores, catequistas, ascetas y grandes teólogos, siendo Ignacio de Loyola junto con otros compañeros, que vieron en la ciudad de Salamanca gente dispuesta e interesada en fundar un colegio para escolares de la Compañía de Jesús, adquiriendo su primera ubicación en las Peñuelas de San Blas, colegio pequeño y humilde cerca de la iglesia de ese nombre que fue inaugurado en 1594 en su parte fundamental. El edificio, que actualmente pertenece a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, fue utilizado durante la Guerra de la Independencia, y hasta mediados del siglo XIX, como Hospital Militar; después se convirtió en Hospicio y posteriormente en el Seminario “Aspirantado Maestro Ávila”, de donde tomó su nombre actual. A partir de 1972-1973 comenzó su labor educativa el colegio Maestro Ávila. En 1974 se implantó la EGB y en 1986 es declarado Centro de Integración y actualmente se considera como un centro encaminado hacia la Escuela Inclusiva.


Colegio Maestro Ávila originalmente primer colegio jesuita de Salamanca


En el siglo XVII, la Compañía de España, contó con el apoyo y beneplácito de la monarquía de los Austrias, aceptando en 1614 la fundación promovida por la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III la construcción de un nuevo Colegio para los jesuitas salmantinos, iniciándose la misma tres años más tarde (1617), cuando ya habían pasado seis años de su muerte. En 1665 la comunidad del Colegio de las Peñuelas de San Blas se trasladó al flamante nuevo edificio del “Real Colegio del Espíritu Santo” (Clerecía). No estaba construido en su totalidad, pero una de las alas era ya habitable, utilizándose como colegio y residencia de jesuitas durante un siglo, hasta que estos fueron expulsados de España en 1767, estando el edificio sin completar. 

La Compañía fue restaurada el 7 de agosto de 1814 por el Papa Pio VII en todo el mundo. Los jesuitas no volvieron a Salamanca hasta 1855 reclamados por el obispo que les ofreció la dirección del seminario instalado en el viejo colegio de la Compañía (Clerecía). La revolución de 1868 los dispersa, regresando en 1870. En 1873 se les expulsa de nuevo y regresan aún más rápidamente, en 1874, para hacerse de nuevo cargo del seminario y continuar su reconstrucción ya que había quedado muy dañado durante la francesada aunque ya no fueran los propietarios. Dejarían el Seminario en 1911, pero abrieron Residencia en el propio edifico de la Clerecía y se encargaron de su iglesia, que no abandonaron hasta 1985. Tras la guerra civil, la Clerecía sería sede de la Universidad Pontificia desde el año 1940.


Ala del edificio de la Clerecía en la calle Serranos, segundo Colegio de los jesuitas salmantinos


La Compañía de Jesús experimenta un gran crecimiento, sobre todo en la provincia jesuítica de León (1918) a la que pertenecía Salamanca, pensándose entonces en una casa de formación destinada a Noviciado, Juniorado y Tercera Probación. Así surgió el gran edificio del Paseo de San Antonio, inaugurado en 1926.


Noviciado, Juniorato y Tercera Probación de los jesuitas inaugurado en 1926
con el nombre de Colegio San Estanislao de Kostka


La Segunda República y la consiguiente disolución de la Compañía en España (1932), llevaron al exilio a sus moradores, novicios y juniores hubieron de emigrar a Bélgica, y los tercerones a Portugal. 


Noviciado Jesuita en tiempos de la República cuando era Instituto de Segunda Enseñanza. 
Foto Almaraz. El Adelanto, 5 de octubre de 1932


Fue entre septiembre y octubre de 1939, cuando los jesuitas regresaron a la ciudad, a las dos sedes que poseían antes de la disolución. Una de las sedes estaba alojada en la residencia de la Clerecía, cuya entrada era por la calle Serranos, 2, justo en el centro de la antigua zona universitaria, y otra de las sedes estuvo en el colegio-noviciado de San Estanislao que compartió durante cinco años más con el instituto de segunda enseñanza.

El edificio del Paseo San Antonio tras su arreglo por el mal uso, debido al destierro, por autoridades civiles y militares durante la guerra civil, volvió a ser casa de formación, con especial auge del juniorado con una especialización en lenguas y cultura clásicas, de donde surgiría la revista Perficit, fundada por el P. Basabe. 

En la actualidad acoge la comunidad jesuita de la ciudad, a los jesuitas que se encuentran en su última etapa de formación, la tercera probación y la enfermería.

En 1950 se inauguró un nuevo pabellón destinado a casa de ejercicios donde se impartieron tandas a lo largo de dos décadas, surgiendo varias obras sociales dirigidas por los jesuitas en el barrio de la Prosperidad. Dicha iniciativa partió del jesuita cántabro Enrique Basabe Terreros (1893-1977), donde impulsó a lo largo de los años 1950-1960 la obra socio-educativa “El Milagro de San José”, con su iglesia aneja, construida a base de pequeñas aportaciones económicas y sociales.


Noviciado Jesuita hoy, en el paseo de San Antonio


La actividad pastoral de la Compañía de Jesús en Salamanca se aglutina en la Iglesia parroquial de «El Milagro de San José», construida en 1957 y erigida como parroquia en 1968. 

Situada en el barrio de la Prosperidad atiende a 10000 habitantes. Anuncia la Buena Noticia de Jesús de Nazaret mediante la Catequesis de Niños, jóvenes, adultos, grupos Bíblicos, de Ejercicios en la Vida Ordinaria; con la celebración de los sacramentos, las fiestas del calendario litúrgico y mediante el ejercicio de la Caridad colaborando en los proyectos de Caritas Diocesana, Entre culturas, Manos Unidas, Misiones. Atendiendo a las personas más necesitadas por su soledad como pretende en grupo de “Ayuda a la familia”, con el “apoyo escolar” a los niños más necesitados en su aprendizaje académico. También cuidan de los jóvenes con los grupos juveniles y el movimiento scout.







Construcción del Colegio San Estanislao de Kostka “Milagro de San José” (1954-1961)
y de la iglesia parroquial (1957)


El Colegio San Estanislao de Kostka imparte enseñanza de Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria. Dos aulas desde tres años hasta segundo de la ESO. 

El Colegio nació en los años cincuenta por iniciativa del P. Basabe, al igual que la iglesia del “Milagro”, ambas entidades quisieron responder en sus orígenes a las necesidades de un barrio que estaba naciendo fruto del éxodo del mundo rural a la ciudad. 

Con el tiempo se anexaron edificios como el Colegio Mayor Javier, que los chicos llamaban El Javichi, y servicios educativos como la Filial nº: 1 del Instituto Fray Luis de León.




El último curso del Colegio San Estanislao en el viejo edifico fue el 2007-2008, trasladando sus instalaciones a un remozado edificio del Colegio Mayor Javier en la calle Príncipe de Vergara.  

El edificio, abandonado durante más 10 años, fue remodelado de manera integral para acoger una residencia de ancianos, propiedad de los jesuitas y gestionada por la empresa Clece, denominada Clece Vitam abierta en 2019. Igualmente fueron remodelados los despachos parroquiales para facilitar la asistencia de los mayores a los servicios religiosos.






Por Dr. Ángel Sánchez Sánchez
18/11/2023 Rev. 08/02/2024




Artículo principal y fuentes: Informe Cartográfico de la Diócesis de Salamanca durante el Obispado de  Francisco Barbado Viejo O.P. (1943-1964)