La Ciudad de Beneficencia


Construcción del hospital psiquiátrico, una de las unidades del megaproyecto
Ciudad de Beneficencia de la Diputación Provincial. Fotografía de Guzmán Gombau 1954



Por César Hernández R
29/05/2026 Rev. 0


La beneficencia pública española ha sido gestionada a lo largo de su historia por distintas instituciones, rigiéndose por diversas leyes y reglamentos particulares. Con el decreto de 17 de diciembre de 1868, la gestión de la beneficencia pública fue encomendada a las Diputaciones Provinciales que dejaron de ejercer dicha función de manera progresiva entre 1978 y la década de 1980, a raíz de la promulgación de la Constitución Española de 1978 y la posterior creación del Estado de las Autonomías, cuando la mayor parte de estas actividades benéficas pasaron al Sistema Nacional de Salud.

Francisco García Revillo

    

En Salamanca, instituciones benéficas como el Hospicio Provincial, el Asilo de Ancianos, la Casa de Maternidad, Manicomio y Hospital Provincial, entre otras, dependían de la Diputación Provincial y tras la guerra civil estos servicios —con la salvedad del Hospital Provincial, que había sido inaugurado el 5 de octubre de 1930—, se encontraban instalados de forma muy deficiente, en edificios viejos y destartalados y con exceso de asilados, lo que motivaba una atención precaria

La Diputación Provincial, encabezada por su presidente D. Francisco García Revillo, abogado y registrador de la propiedad, nombrado en noviembre de 1939, demandaba una solución al Gobierno para remediar la lamentable situación de la beneficencia. Su pretensión era crear una Ciudad de Beneficencia que acogiera y agrupara estos servicios benéficos. 


El proyecto de esta ciudad acogería cinco unidades, que serían: 

Hogar cuna, residencia de niños hasta 12 años y residencia profesional hasta los 23 años, 
Residencia de ancianos y residencia para matrimonios
Sanatorio psiquiátrico
Granja agrícola
Iglesia parroquial


Plano de situación de la Cuidad de Beneficencia, señalada con la letra B
El Adelanto 1 de octubre de 1942

Plano de emplazamiento señalando las 5 unidades previstas en la Ciudad de Beneficencia
 El Adelanto 18 de julio de 1942


En septiembre de 1941, el Consejo de Ministros aprobó declarar de urgencia las obras de los establecimientos provinciales de beneficencia de Salamanca, mostrando su apoyo al proyecto.

De inmediato comenzó la ocupación de los terrenos, según lo dispuesto en el artículo 4º de la Ley de 7 de octubre de 1939 sobre expropiaciones de obras urgentes, y se materializó el 5 de noviembre de 1941 con la firma del acta de ocupación de los terrenos que se hallaban enclavados entre el camino de Salamanca a Carbajosa y la carretera de Salamanca a Cáceres y tuvieron un costo de 340.000 pesetas aproximadamente. 


Firma del acta de ocupación de los terrenos de la Ciudad de Beneficencia.
Fotos Horna en El Adelanto 7 de noviembre de 1941


La ejecución de las primeras obras, consistentes en el movimiento de tierra, cimentación y enrase del grupo de edificios destinados a la Madre y el Niño, fue subastada y adjudicada al contratista Juan Sánchez Cano en 411.000 pts.


Bendición por el Dr. Pla y Deniel de los terrenos para la construcción de los edificios
 destinados a la Madre y el Niño. Foto Horna en El Adelanto de 25 de marzo de 1942.


El día 24 de marzo de 1942, los terrenos para estas obras fueron bendecidos por el Dr. Pla y Deniel, en el que sería el último acto en el que intervino como Obispo de Salamanca. Por entonces se tomó la decisión de denominar al futuro barrio como barrio de San José (nada que ver con el actual barrio de San José). 

Las obras de cimentación fueron recibidas en mayo de 1945. 

A pesar de esto, el proyecto, que contaba con el apoyo del Gobierno y Ayuntamiento, quedó relegado sin que se conozcan la razones exactas, aunque se sospecha que fueron puramente económicas.

A principios de diciembre de 1945 se presentó, por iniciativa del Gobernador Civil Diego Salas Pombo —quien había tomado posesión del cargo el 2 de abril de 1945—, un proyecto para la construcción de quinientas viviendas ultrabaratas con la que aliviar la urgente necesidad de vivienda del momento. Serían edificadas directamente por el Instituto Nacional de la Vivienda y financiadas por la Caja de Ahorros de Salamanca y subvencionadas por el Ayuntamiento. 

La Diputación Provincial colaboró con el proyecto ofreciendo once hectáreas de terreno al Instituto Nacional de la Vivienda, entre la carretera de Béjar y el Camino de Carbajosa, terrenos que habían sido destinados anteriormente a la "Ciudad de Beneficencia".

El proyecto fue coordinado por el arquitecto Francisco Gil, presidente de la sede salmantina del Colegio Oficial de Arquitectos, y albergaría finalmente 664 viviendas, en su mayoría de planta baja y cuyos solares no alcanzarían la extensión mínima reglamentaria de 250 metros cuadrados. Las trazas del barrio, que recibió el nombre de barrio de Nuestra Señora de la Vega, fueron realizadas por los arquitectos Eduardo Lozano Lardet, Lorenzo González Iglesias, Genaro de No Hernández y Joaquín Secall Domingo de forma gratuita.

El barrio de la Vega sería inaugurado oficialmente en mayo de 1954, aprovechando la visita de Franco.

La Diputación no renunció definitivamente al proyecto de Ciudad de Beneficencia y para obtener el capital necesario que cubriese el presupuesto de construcción, tasado originalmente en 13.200.000 de pesetas¹, precisaba incrementar un 10% la contribución territorial de la riqueza rústica, medida que tendría que ser autorizada por el Ministerio de Hacienda. 

El permiso pudo obtenerse a principios de 1949 y su aplicación permitió construir el Hospital Psiquiátrico, única institución que se llegó a construir de las proyectadas. Tal vez, más tarde, la Diputación estableció la Escuela de Capacitación Agraria como alternativa a la proyectada Granja Agrícola.

Con el tiempo los terrenos destinados a la Ciudad de Beneficencia, abandonado el proyecto definitivamente y divididos por la línea férrea de Portugal en su desviación por la Serna desde 1954, fueron empleados para otros usos, además de en el mencionado barrio de la Vega. Allí se encuentra hoy el cuartel de la Guardia Civil, el complejo Reina Sofía y todas sus dependencias, la Escuela de Capacitación Agraria —hoy cedida por la Diputación a la Universidad de Salamanca—, el Servicio de Empleo y Formación de la Junta de Castilla y León, el IES Torres Villarroel, todos ellos encuadrados en el actual barrio de San José. Al otro lado de la vía se levantan naves industriales pertenecientes al polígono del Montalvo.


El Hospital Psiquiátrico

El viejo hospital psiquiátrico, "Casa de los Locos" o manicomio, estaba situado en el edificio del Colegio de Huérfanos, fundado de 1542 por Francisco de Solís y que había sido destinado a Casa de Dementes en 1851. Al iniciarse la década de 1940, se encontraba en un estado deplorable y con exceso de asilados. 

La curva del paseo de Canalejas, donde se encontraba el establecimiento, descendente hasta Rector Esperabé —durante mucho tiempo denominada paseo del Espolón— se conoció durante la mayor parte del siglo XX como "Cuesta de los Locos" y el propio manicomio fue popularmente llamado "El 113" por su numeración en el paseo.


Hospital de Dementes en el Colegio Solís. Se observan los nuevos pabellones,
aunque insuficientes, construidos en los años 30. Foto Isidoro Álvarez


Su renovación quedó encuadrada en 1941 dentro del megaproyecto de la Cuidad de Beneficencia promovido por la Diputación Provincial y su presidente D. Francisco García Revillo. 


Maqueta del Hospital Psiquiátrico, Proyecto de Eduardo Lozano Lardet
El Adelanto 10 de marzo de 1949

Hospital psiquiátrico. Diputación Provincial de Salamanca

A pasar de que el proyecto de Ciudad de Beneficencia quedó paralizado y que parte de los terrenos expropiados fueran dedicados a otros propósitos  —como la construcción del barrio de la Vega—, en 1953 se aprobó un proyecto para la construcción de un nuevo hospital psiquiátrico, elaborado por el arquitecto Eduardo Lozano Lardet, que se levantaría frente al nuevo barrio de la Vega en la actual avenida de Carlos I. 

A la postre, este hospital resultaría el único establecimiento benéfico de aquel proyecto que se instaló en la zona.


Vista aérea del hospital psiquiátrico, con grandes cambios frente al inicialmente proyectado.
Fotografía de la web de la Diputación Provincial


Poco a poco, el modelo de "manicomio" entendido como lugar de asilo y aislamiento fue dando paso a la idea de salud mental, priorizando la integración social y la atención en libertad. Este proceso del que ya se habían dado avances —como la construcción en 1978 del Centro de Educación Especial Reina Sofía, concebido para menores de edad con discapacidad intelectual—, quedó fijado con la reforma psiquiátrica de 1985 y el posterior artículo de la Ley General de Sanidad, estableciendo la integración plena de la salud mental al sistema sanitario general. 

El hospital psiquiátrico, concebido como continuación del hospital de dementes, estaba condenado a desaparecer. Primero, muchos de sus pacientes fueron trasladados al Centro de Atención a Personas con Discapacidad Psíquica (CAMP) de La Salle; luego tuvo lugar su abandono y, finalmente, su derribo en marzo de 2013, efectuado por la empresa vallisoletana Trandex S.A. por un importe de 275.320,99 euros.


Derribo del Hospital Psiquiátrico. Salamanca24horas

Su solar, hoy vacío, parece destinado a albergar el futuro centro de salud de los barrios de San José y El Zurguén.



Nota:

¹ El Adelanto 18 de julio de 1942


Fuentes:

Fátima Miranda Regojo. Desarrollo urbanístico de postguerra en Salamanca. Colegio oficial de arquitectos de León delegación de Salamanca. 1985

Sara Núñez Izquierdo. El arquitecto Eduardo Lozano Lardet (1897-1968; titulado en 1923). STUDIA ZAMORENSIA, Vol. XIII, 2014

Sara Núñez Izquierdo. El arquitecto Francisco Gil González (1905-1962) y la arquitectura salmantina del segundo tercio del siglo XX. Ediciones Universidad de Salamanca, 2014

David Senabre López. Desarrollo urbanístico de Salamanca en el siglo XX. Junta de Castilla y León, 2002

Prensa de la época.