| Retrato de D. Basilio Vela Conde aparecido en El Adelanto del 18 mayo de 1952 (Restaurado) |
Nació en Pedroso de Armuña en 1874 y tuvo varios hermanos: Germán, Inocencio y Manuel, fallecido en 1911 arrollado por el tren sud exprés trabajando en la línea de Medina a Salamanca, en la caseta ferroviaria de Moriscos, donde vivía junto a su esposa y 3 hijos. Se educó en el Protectorado de Industriales Jóvenes, creación del obispo Narciso Martínez Izquierdo en 1879, en la calle de la Compañía esquina a Cañizal que, a partir del 13 de enero de 1899, fue el Colegio Salesiano de san Benito, por deseo expreso del obispo padre Cámara, que llamó a la Congregación Salesiana.
De profundas convicciones católicas, formó parte de los 186 salmantinos integrantes de la peregrinación que, patrocinada por el periódico diario “La Semana Católica”, fueron a Roma en 1894 para celebrar la publicación de la Encíclica Rerum Novarum de León XIII en 1891. Salieron de Salamanca el 10 de abril y al día siguiente embarcaron en el vapor Rabat, presididos por el padre Cámara, llegando a Roma el día 14.
En sesión celebrada por la Diputación salmantina el 13/04/1897 y a propuesta de don Juan Estella se le concede una beca de 500 pesetas anuales para ampliar estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Son pensionados también: Casto Jiménez (canto), Darío Milla Vasallo (pintura) y Alejandro Petit (escultura). Fue discípulo del profesor Manuel Arroyo Lorenzo.
En 1909 es nombrado profesor de dibujo en la Escuela Municipal de Artes, Industria y Comercio, ejerciendo durante 30 años y centenares de artesanos recibieron sus enseñanzas.
Se casa con Rosa Vicente Severino, que había nacido en 1873 y fallecido en 1957*, con la que tiene varios hijos: Felipa, fallecida muy niña, en 1903; Manuel, nacido al año siguiente; Francisco, que fue sacerdote jesuita, ordenado en 1939; María, que en 1922 contrae matrimonio con José Andrés Pérez, Contable de la Federación Católico Agraria Salmantina y Administrador de LA GACETA; Germán nacido en 1915, funcionario del Servicio Nacional del Trigo, casado en Madrid con Adoración Vela Hernández en 1944 y José.
* El Adelanto : diario político de Salamanca: Año 68 Número 20597 - 4 abril 1951 (Fallecida en 1951 a los 78 años, edad que coincide con el nacimiento en 1873)
Parece que en su primera época fue fotógrafo ambulante de los conocidos como “minuteros”, por la provincia de Salamanca.
Basilio y su esposa fueron los padrinos en la boda del político Primitivo Santa Cecilia y su esposa J. Ascensión Pisot Astudillo, celebrada en la parroquia de san Juan de Sahagún en 1913. La primera esposa, Dolores González Pérez, había fallecido el 31/05/1912 a los 33 años.
En 1914 fue profesor de dibujo en las Escuelas de la Alamedilla, creadas en 1909 gracias al tesón y a los desvelos del citado concejal Primitivo Santa Cecilia, de conformidad con los planos del arquitecto Luis Domingo de Rute.
Excelente delineante fue el autor de los planos del proyecto de la Granja Escuela Práctica de Agricultura y Ganadería y Escuela de Peritos Agrícolas, creada por el ingeniero agrícola y primer director de la misma don Jesús Miranda González, en 1920.
| Proyecto de la Granja Escuela Práctica de Agricultura y Ganadería El Adelanto 24-04-1912 |
El 19/07/1925 concurre a la Exposición de Jóvenes Pintores celebrada en el claustro de la Universidad donde presentan 124 obras artistas como Antonio Moreno, Emilio Vilches, Pablo Nevado, García de la Cruz, Laureano Martín, Arenal (ya fallecido), Ardid, González Ubierna, Mucientes, Pérez Fernández, Pintado, Vargas, los Escolar (Calixto y Segundino), Sabater, García Medina o José Gallo.
En 1938 fue profesor de dibujo en las Escuelas gratuitas de san Benito de los Padres Salesianos.
El 10/12/1952, con el patrocinio del arquitecto Francisco Gil se celebra la Tercera Exposición de artistas locales en el Casino de Salamanca, alzándose con el premio del patrocinador en la sección de pintura: Manuel Gracia por “La Niña del laúd” (desnudo) y con el del Casino Andrés Abraído del Rey por “Panorama de la Peña de Francia”. En la sección de escultura, premio del patrocinador: Damián Villar por “Figura decorativa” e Higinio Labrador por “Grupo de payasos” y premio Casino José Luis Núñez, por “Muchacha arrodillada”. El crítico “Delgado” dice del trabajo de Basilio: “Tres caricaturas –una de ellas propia- nos ofrece este dibujante. Son muestras de un lápiz fácil y presto a recoger en papel la anécdota diaria o la caricatura, más o menos festiva. Esto mismo determina su limitación”.
Experto dibujante, además de funcionario del Servicio Agrario Catastral por lo que realizó infinidad de planos, se especializó en la confección de códices miniados, orlas, diplomas y pergaminos para homenajes. En 1918 para la Junta Directiva de la Cooperativa Cívico Militar, por la que cobra 15 pesetas; en 1921 el pergamino homenaje a Luis Capdevila Gelabert, al ser elegido Diputado a Cortes; en 1925 el del Delegado del Gobierno, el teniente coronel Alfredo Arellano Muñoz; en 1930 el entregado a la viuda de José Jáuregui y bastantes más.
| Artístico pergamino obra de Basilio Vela, regalo de los Ayuntamientos de Salamanca al teniente coronel don Alfredo Arellano Muñoz. Imagen aparecida en el Eco del Águeda del 10 de septiembre de 1925 |
Casi ochentón se le despertó de nuevo su gusto por la caricatura como consecuencia de la boda de un nieto, al ver que el pulso seguía firme y seguro al efectuar su retrato. Reanudó su actividad retratando los rostros de 59 personas, entre ellas una monja muy especial pues se trataba de su nieta predilecta y su propio autorretrato en 1952.
Fue un gran aficionado a la pesca, junto a un entusiasta grupo, en el que formaban Pablo García, Inicial Barahona, Francisco Girón y Enrique Periáñez. En la apacibles tardes de otoño y primavera dejaba atrás la ciudad y cargado con los arreos de pescar se sentaba a la plácida orilla del río en la Huerta Otea y preparaba la caña, el cebo y el anzuelo y a esperar con paciencia, la misma que empleaba en la confección de complicados planos y en los arabescos de orlas y pergaminos.
Su dicha fue completa cuando en los últimos momentos tuvo junto a él a todos sus deudos, hijos, nietos y tres biznietos, que unieron sus oraciones a las que don Basilio recitaba con unción y fe ejemplar.
- Hernández Pérez, José María. Los Salesianos de San Benito. Un colegio salmantino desaparecido. Salamanca 2008.
- Prensa de la época.