Imágenes de la Virgen de la Soledad en Salamanca

Por José María Hernández Pérez
               09/03/21 Rev. 00






La Virgen de la Soledad en el convento de los Mínimos

La primera imagen de la Virgen de la Soledad de la que se tiene noticia que existiera en Salamanca es a la que se rindió culto en el retablo principal de la iglesia que tuvieron desde 1555 los monjes ermitaños, franciscanos recoletos de la Orden de San Francisco de Paula,  en la Puerta de Zamora, en la confluencia con la actual Torres Villarroel, lado de los pares. Son citados por Gil González  Dávila quien dice que cerca de la Puerta de Zamora, por la parte de afuera a la vista de ella, está el convento de Religiosos Mínimos.

Fue su fundador Juan Italiano, Tercer Provincial de Castilla, quien el 25 de junio de 1555 compró el lugar citado y obtuvo permiso para pedir limosna, siendo Obispo de la diócesis don Francisco Manrique.

El autor de la imagen fue Gaspar Becerra y regalo de la tercera esposa de Felipe II, Isabel de Valois, conocida por Isabel de Paz, por el Tratado de Cateau-Cambresis, que puso fin a la guerra entre Francia y España, con el matrimonio de Felipe II, (32 años) con Isabel, (13 años) hija del rey francés Enrique II y de Catalina de Médici. 

Los Mínimos adquirieron los terrenos gracias a la munificencia del salmantino don Francisco Brochero de Anaya y Paz, Capitán General de las Galeras de España, quien hizo a sus expensas la iglesia y la capilla mayor, en la que fue enterrado y donó además 10.000 ducados.

La imagen es igual a la de la Virgen de la Soledad que Gaspar Becerra terminó de tallar el 18 de diciembre de 1565, en madera policromada, de bulto redondo, imagen de candelero, con cabeza y busto hasta la cintura y las manos juntas en actitud orante, para el convento de Santa María de la Victoria de Madrid, después de tres intentos. Tiene como modelo un cuadro devocional traído de Francia por Isabel de Valois, representando la Soledad y las Angustias de la Virgen  y fue vestida con ricas ropas de luto, propiedad de la Camarera Mayor, doña María de la Cueva, IV Condesa de Ureña, esposa de Juan Téllez de Girón y padres del primer Duque de Osuna. (De la magnificencia de la imagen nos ha quedado el cuadro de la genovesa Sofonisba Anguisola, Pintora de Cámara e íntima de Isabel de Valois).

La imagen pasó a la Colegiata de san Isidro el 18 de agosto de 1809 al ser expulsados los Mínimos por José Botella y con  la vuelta de Fernando VII se reintegró al convento de la Victoria. Con la desamortización pasó a la capilla de san Isidro, en la iglesia de san Andrés y allí ardió, al tiempo que  la iglesia, en 1936. 

En 1835 y por Real Orden de 11 de octubre son suprimidas las órdenes monásticas y sus posesiones vendidas y es lo que ocurre con el Convento de los Mínimos cuyo solar es adquirido por Arsenio González de la Huebra una yugada y Julián Núñez “El Mosco”, panadero y con negocio de diligencias, personaje del que habla Unamuno en la Vida de Don Quijote y Sancho*. Hubo en esta provincia de Salamanca un hombre singular, que surgido de la mayor indigencia amasó unos cuantos millones. Estos charros del rebaño no se explicaban tal fortuna sino suponiendo que había robado en sus mocedades, porque estos desgraciados, tupidos de sentido común y enteramente faltos de valor moral, no creen sino en el robo y en la lotería. Mas un día me contaron una proeza quijotesca de ese ganadero, el Mosco. Y fue que trajo de las costas del Cantábrico hueva de besugo para echarla en una charca de una de sus fincas. Y al oírlo me lo expliqué todo. El que tiene valor de arrostrar la rechifla que ha de atraerle forzosamente el traer hueva de besugo para echarla en una charca de Castilla, el que hace esto, merece la fortuna. Miguel de Unamuno la Vida de Don Quijote y Sancho Finalmente fue derruido por el Ayuntamiento en 1860, desapareciendo la valiosa imagen.

    

La Virgen de la Soledad de Gaspar Becerra en la capilla de San Isidro
de la iglesia de San Andrés de Madrid donde ardió en 1936. Wikipedia.

Tenemos noticias escritas de que ya en 1564, al aumentar la devoción a la Virgen se constituyó una Asociación para su culto. Las familias que estaban de luto visitaban la capilla el Viernes Santo y dejaban faroles y candelas que alumbraban hasta el día siguiente.



La Virgen de la Soledad en la Iglesia de san Román 



Iglesia de San Román

   


Gil González Dávila en su “Historia de las Antigüedades de Salamanca”, concluida en 1606, nos da cuenta de que en el monasterio de los Carmelitas Calzados de san Andrés tienen su cofradía los impresores que son 30 y los zapateros que son 190. En san Francisco de Paula, 120 sastres. En la parroquia de san Román tiene su asiento la cofradía de los cardadores que son 40. En la de santa María de la Victoria del monasterio de los jerónimos, 40 pañeros. En san Esteban, 40 barberos. En san Julián, 10 pregoneros. En san Isidro, 34 cardadores,  24 plateros y 43 libreros. En santa María de la Vega, 28 escribanos, 100 horticultores y 30 procuradores. En  san Martín, 12 mercaderes, 52 carpinteros y 60 hermanos del trabajo. En Sancti Spíritus, 40 sombrereros. En Santísima Trinidad, 11 cereros. En san Francisco, 190 tapiceros. En el Hospital del Amparo, 7 bordadores y 12 pintores. 

No cita los 40 pañeros de san  Jerónimo, ni los 9 cabestreros del Hospital de san Antonio.

Existían además: los pellejeros en santa María de los Arapiles, los  agricultores del Hospital de san  Pedro y san Pablo y los de la ermita de santa Bárbara.

Los cardadores son los artesanos que trabajan la piel de los animales para que pasen a manos de los curtidores, quienes a su vez facilitan sus productos terminados a los maestros de obra prima, zapateros fabricantes de calzado nuevo, que con el tiempo y por desgaste precisará de los servicios del zapatero de viejo, o remendón.

Nada dice Gil González Dávila de la Cofradía de la Virgen de la Soledad, se supone que por que nace unos años después ya que hay noticias de que en 1628 sale en procesión la imagen de la Soledad desde la iglesia de san Román. En ese mismo año y en el inventario de bienes de doña Isabel Sanz Portillo se hace mención de una túnica negra que poseía para la procesión de la Soledad.

Consta en Actas municipales que el año de 1752 en el “paso”, de la Soledad no fue persona alguna con bara, más que los dos caballeros comisionados de la ciudad.

A la vuelta de la procesión a san Román las estrechas calles estaban iluminadas con candiles y faroles de aceite. Las monjas del convento de las Claras entonaban un sentido motete y lanzaban desde sus celosías violetas cultivadas en su abundante huerta.

Los integrantes de la primitiva Cofradía eran cardadores y zapateros remendones y al igual que todas las de la época se funda como Congregación de Beneficencia (Obra Prima) para el cuidado de pobres y personas enfermas, principalmente de la Hermandad, contando con médico, boticario y cirujano antes de 1705, asistiendo a los condenados a muerte, acompañándolos toda la noche y acercándolos hasta el patíbulo para, después de la ejecución, recoger el cadáver y darle cristiana sepultura. A principios del siglo XX los hermanos de la Soledad todavía tenían el derecho de asistencia médica y a un socorro extraordinario en metálico en caso de justificada necesidad y por una sola vez.

En la ciudad de Salamanca a 28 días del mes de octubre de 1720 se juntaron en la iglesia del glorioso mártir san Román, en donde está la Ilustre y Nobilísima Hermandad de nuestra protectora y abogada María Santísima de la Soledad, como tienen costumbre los hermanos y mayordomos de ella… Todas estas Juntas se celebraban en la sacristía de la iglesia “a campana tañida”…. 

El 8 de setiembre de 1758 ya aparece en las Actas el vivo deseo de que tiene la Cofradía de colocar en su propio altar la nueva imagen que se está haciendo y que concluida en 1759 es trasladada en procesión solemne el 22 de junio desde la parroquia de los santos Justo y Pastor hasta el retablo principal de la parroquia de san Román.

Este retablo se contrata en 1714 por 5.000 reales con Alonso Manuel González y desde 1715, inconcluso, se almacena en la Casa de Comedias, del cercano Hospital General. El 29 de noviembre de 1727 se contrata su terminación con José de Foronda por 15.000 reales, comprometiéndose a terminarlo el 24 de junio de 1728.

No quedaron muy conformes con la obra de la Virgen realizada y en el mes de noviembre se acordó hacer a Nuestra Madre un rostro de mejor hermosura y facciones, pero no se tienen más noticias del cambio, aunque a lo largo del tiempo se retocó varias veces. La imagen de la Virgen de la Soledad se veneró en la parroquia de san Román en el centro del segundo altar del lado de la epístola, en un camarín de cristal y en uno de los muros se podía contemplar una pintura pequeña de la Soledad de Nuestra Señora.

Nada tienen que ver los integrantes de la Hermandad de la Virgen de la Soledad de la iglesia de san Román con otro gremio del que se nos dice que el 22 de mayo de 1645 se reúnen 40 zapateros del gremio de maestros de “obra prima”, en el convento de la Santísima Trinidad (Trinitarios Calzados), junto a la puerta de san Pablo, para fundar una Congregación devocional y de beneficencia constituyendo la Cofradía de san Crispín y san Crispiniano, al margen de su gremio o institución civil. 

Las primeras Actas conocidas son de 1669 y por ellas sabemos que la Cofradía era más antigua y que su asiento estaba en el convento de la Trinidad Calzada. Sus Estatutos estipulan que el número de cofrades no podrá exceder de 40.

Es por acuerdo de la Junta celebrada en 1 de mayo de 1707, cuando trasladan la Cofradía de san Crispín y san Crispiniano a la parroquia de san Román y las imágenes de los santos mártires se comienzan a venerar en el segundo altar del lado del evangelio. En Junta de 30 de noviembre de 1824 se habla de suprimir la Cofradía y en visita canónica el 6 de noviembre de 1828 del Sr. Vicario, en atención a la poca o ninguna disposición de la mayoría de cofrades para restablecer la Congregación, a pesar del religioso celo de unos pocos, se manda que los individuos que por devoción a los Santos Mártires quieran tributarles culto en el día de su festividad u otro cualquiera, lo hagan como particulares y no como cofrades, por estar disuelta de hecho esta Cofradía.

Los miembros que quisieron fueron acogidos por la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad de la iglesia de san Román, verificándose la absorción en 1829.

Fue una de las Cofradías más pudientes pues con motivo del casamiento del Príncipe de Asturias (futuro Fernando VII) con la Infanta de Nápoles, doña María Antonia y su hermano Francisco, Príncipe heredero de Nápoles, con la Infanta española María Isabel en 1802, hicieron los zapateros su función el 28 de noviembre en la parroquia de san Román iluminando su fachada con más de 200 “pucheretes” colocados simétricamente, tuvieron misa solemne con manifiesto del Santísimo todo el día, ofrecieron refrescos al público y sacaron el Padre Lucas y la Lechera de la iglesia de san Isidro, donde se guardaban. Iluminaron también sus casas todos los maestros de obra prima para tal festividad.

El 26 de marzo de 1806 el obispo don Antonio Tavira y Almazán procedió al Arreglo de la única Procesión que había de celebrarse en la Semana Santa salmantina el Viernes Santo y decretó que al paso de “la Columna” o de “los Azotes” (vulgarmente conocido como el de “Culo colorao”), original de Alejandro Carnicero, le precedería el gremio de Obra Prima, alumbrándole los Mayordomos o Comisarios y acompañando a las andas cuatro o seis Religiosos Capuchinos.

El monasterio de Santa María de la Victoria de la Orden de san Jerónimo, se funda en 1512, en tierras de Juan de Pereyra y Anaya y de su mujer María de Toledo, saliendo por la puerta de santo Tomás, pasada la ermita de san Antolín, junto al Tormes, por el precio de 6.000 maravedíes. El 24 de junio, festividad de san Juan, se coloca la primera piedra de la iglesia y el 3 de octubre del año siguiente se dijo la primera misa. 

El 29 de junio de 1830 se produce la renovación de los Estatutos de Nuestra Señora de la Victoria y Nuestra Señora de la Soledad en la iglesia de san Román, que autoriza don Pedro García Taboada, Provisor General y Vicario General del Obispado.

Es acogida la cofradía de Nuestra Señora de la Victoria que, fundada por el gremio de pañeros, tenía su asiento en el convento de los Jerónimos, donde luego la Casa Mirat y como consecuencia del Decreto de supresión de todos los conventos religiosos de la ciudad, hubo de abandonar su sede. Acuerdan reunirse las dos en una sola, cediendo sus bienes a la Hermandad de la Soledad y ésta sufragará los gastos de las misas dedicadas a sus respectivos patrones en las fechas de conmemoración. Llevará el título de Nuestra Señora de la Soledad por ser la de la Victoria la que se agrega y la imagen de la Virgen se comienza a venerar en el altar lateral del lado del evangelio. 

    

Claustro del convento de los Jerónimos.C. Clifford 1853
Photografias: Salamanca y Ávila. Expediciones de 1853

Se debió interrumpir la procesión algún año pues en la Junta de la Cofradía del 9 de marzo de 1890, varios hermanos manifiestan su deseo de que saliera la imagen en la procesión del Viernes Santo. 

A pesar de las nuevas incorporaciones la Hermandad de la Soledad fue decayendo hasta el punto de que el 4 de abril de 1890, convertida en Congregación Penitencial, la imagen de la Virgen de la Soledad dejó de salir en procesión sola, con su cofradía, para salir sobre andas de ruedas y con 4 hermanos de carga desde san Román e integrarse en la General del Santo Entierro, una vez que la Cofradía de la Santa Cruz aceptó su petición. Con manto negro y corona de espinas ensangrentada en sus manos desfila entre los pasos de la Dolorosa, de Felipe del Corral y el Santo Sepulcro, de Pedro Hernández. La Procesión General del Santo Entierro adquirió mayor esplendor con la incorporación de las Congregaciones de Jesús Rescatado y la de la Virgen de la Soledad, una vez zanjadas las diferencias entre ellas. 


La Virgen de la Soledad en la plaza de las Agustinas dentro de la procesión
General del Santo Entierro celebrada el Viernes Santo, 8 de abril de 1898.


La Cofradía de la Cruz poseía otra Virgen de la Soledad, talla anónima e imagen de vestir de ínfima calidad, con corona de oro y negra túnica, conocida como la Virgen de la Salud en la antigüedad, que a finales del siglo XVII desfilaba el Jueves Santo en la procesión más importante de la Semana Santa y que nada tiene que ver con la que poseía la Hermandad de la Soledad y sí con que fuera sustituida por la imagen de la Dolorosa de Felipe del Corral, que aunque llegada a Salamanca en 1714, salió por primera vez en procesión en 1754, el Viernes de Dolores. En una habitación de la Vera Cruz se conservaron arrinconadas varias imágenes de vestir antiguas, con otras “Ynsinias”: María Magdalena, la Verónica, las tres Marías, Simón Cireneo, Judas, 2 sayones, 1 ángel y la Virgen de la Soledad a que nos hemos referido, que dejó de salir el Viernes Santo, cuando fue sustituida por la de la Hermandad de san Román en 1890.

Como hasta 1893 el paso tenía unas andas pequeñas se propone dotar a la imagen de unas nuevas, de mayor tamaño y que la acompañe la Banda de música del colegio de Calatrava, desde la iglesia de san Román hasta la terminación del desfile procesional y cuatro años más tarde las nuevas andas son portadas por 6 Hermanos. También se ilumina la carroza por medio de un candelabro, regalo del industrial Pablo García.

Todavía le llegan a la Cofradía momentos más difíciles cuando en  1887, el obispo padre Cámara cierra al culto la parroquia de san Román por el peligro de ruina que la aqueja y momentáneamente la imagen sigue recibiendo culto en la iglesia y la cofradía permanece allí establecida, mientras los fieles la sustenten con sus limosnas, presidida por el párroco de san Pablo, parroquia a la que se agrega la de san Román, cuando el 11 de abril de 1887 deja de ser parroquia en virtud del Arreglo General de las parroquias de la Diócesis de Salamanca 

En la Junta celebrada el 16 de octubre de 1898 manifiestan los Hermanos la necesidad de contar con un local mayor para las Juntas y el traslado de la Congregación a otra iglesia donde se pueda dar mejor culto a la Virgen y el 12 de diciembre se reúnen con el obispo fray Tomás de Cámara y Castro, en el Palacio episcopal donde les ofrece alguna iglesia o capilla de las cerradas al culto, con tal de que la Hermandad se encargue de las llaves, limpieza, mantenimiento, etc. No están de acuerdo y el día 29, por medio de un comunicado de la Secretaría de Cámara del obispado se les indica que continúen como hasta ahora, pues dentro de 2 ó 3 años, se terminarán las obras en la iglesia de san Esteban, brindándoles el traslado.

En 1904 ya sin culto, solicitaron los Hermanos el traslado de la imagen y la posibilidad de organizar una procesión en solitario el Viernes Santo, tras concluir la del Santo Entierro, consiguiéndolo al año siguiente, desfilando tras rezar la Corona Dolorosa y escuchar el sermón de la Soledad. (La Corona Dolorosa era una predicación preparatoria para que los cofrades interiorizaran la meditación que se exponía y la tuvieran  presente a lo largo del desfile).

Todavía el 8 de abril de 1904 sale la imagen de la Virgen de la Soledad en procesión desde la iglesia de san Román y el 24 de marzo, el sucesor del padre Cámara, el obispo don Francisco Javier Valdés y Noriega, transforma la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad en Cofradía Penitencial pretendiendo darle un impulso del que carecía y la pone en manos del canónigo magistral don Nicolás Pereira nombrándole Presidente. 


La Virgen de la Soledad en la iglesia de san Esteban




    
Es acogida la Cofradía provisionalmente en el templo de san Esteban, se conoce que como muestra de la hermandad existente entre ambos templos, pues la imagen de la Virgen de la Soledad todos los años se desplazaba hasta san Esteban con motivo de la celebración de la noche de los Rosarios. La Congregación del Santísimo Rosario, con sede en san Román, dependía de la gran Cofradía del Rosario de san Esteban. En algunos escritos se afirma que en 1728 se había construido un camarín para la Virgen de la Soledad en la iglesia de san Román, pero para quien se construye es para la Virgen del Rosario y lo hace Alonso de la Fuente Rodríguez. La imagen, obra de Alejandro Carnicero data de 1726 y se le pagan 350 reales, por hacer la Virgen, el Niño y la peana.

El 21 de abril de 1905 se desgaja del Santo Entierro y saliendo de nuevo en procesión independiente moviliza a un gran número de fieles, a los que se les permite acudir, aunque no vistan de nazarenos.

Sale el Jueves Santo, a las nueve y media de la noche y partiendo de san Esteban recorre las calles de san Pablo, Lonja de la Cárcel, Navío, Rúa y Palominos regresando al templo de procedencia, acompañada de la banda de música “1º de mayo”, que estrena los instrumentos adquiridos a la banda de música del Real Cuerpo de Alabarderos. Era Presidente de la Hermandad Sabas Santos y Secretario Antonio Iglesias.



    


Varias imágenes de la Virgen de la Soledad de Manuel
de Mena actualmente en la sede de la Hermandad.
Imágenes de La Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad

En 1904 un hermano se había ofrecido a reformar la imagen por 10 pesetas, pero se opta por encargar una nueva. Se estrena el 21 de abril de 1905 una preciosa imagen la Virgen de la Soledad original de Manuel de Mena, que ha costado 500 pesetas y se viste con ropas regaladas por las familias Torrens y Ortiz Gallardo, donando doña Antonia García de Baz un magnífico pañuelo de seda con difíciles bordados y los hermanos también estrenan túnicas negras, pero la nueva imagen no gusta a los Cofrades por considerarla poco expresiva. Antonia García, viuda del médico don Casimiro Baz, que había sufragado la reparación de las bóvedas de la iglesia de las Isabeles, ingresa como novicia en este convento.

En Junta de 2 de mayo de 1905, el hermano Mariano Ortiz, da cuenta de que se había recibido un (besa la mano) del Presidente Lorenzo Domínguez para que se entregara nuestra antigua imagen, por Orden del Excmo. Sr. Obispo y según Oficio recibido, al Sr. Capellán del Cementerio en clase de depósito, (lo que quería decir, sin perder la Congregación la propiedad de la imagen, objeto del traslado). No nos consta la fecha del traslado pero que ha llegado al Cementerio lo demuestran tanto “El Lábaro” como “El Adelanto” del 4 de setiembre del mismo año, cuando dicen que el día 17 del presente mes se celebrarán dentro de la capilla del Cementerio solemnes cultos en honor de la Virgen de la Soledad que se venera en la referida capilla. El 17 empieza el septenario y todos los días a las 5 y media será el Rosario y a continuación el septenario.

Imagen de la Virgen de la Soledad venerada en la capilla
del cementerio de Salamanca.
https://salamancacostalera.blogspot.com/


En 2013, el día de Difuntos, volvió a salir en procesión la imagen de la Virgen de la Soledad de la capilla del cementerio, tras la celebración de la eucaristía, recorriendo el interior del recinto, portada a hombros de miembros del Grupo Joven de la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, coincidiendo con las celebraciones del año de la Fe. Se paseó la imagen acompañada del rezo del santo Rosario y el Responso de Difuntos. 

En 2005 la imagen había sido restaurada por el escultor Vicente Cid Pérez, pues la parte izquierda del rostro, aparte de síntomas de carcoma se encontraba quemada. En 2007 estrenaría nuevo traje sustituyendo al anterior que se encontraba muy deteriorado. 

En 2014 no pudo celebrarse la procesión por coincidencia con el XXV aniversario del Cristo de la Liberación y en 2015 de nuevo ha salido a recorrer el interior del cementerio, si bien no con el esplendor que se hubiera deseado, dadas las desfavorables circunstancias meteorológicas que hicieron acortar el recorrido.

    

Procesión de la Virgen de la Soledad del Cementerio.
La Gaceta 25-10-2016

Junto a la imagen que se trasladó al cementerio existió otra Virgen Pequeña que ya se cita en los estatutos de 1895, cuando en el artículo 28, se dice que una de las obligaciones del Hermano Muñidor, recogida en el apartado 6º de sus deberes, es que tendrá cuidado de recoger la Virgen Pequeña si fuera llevada a casa de algún hermano enfermo. 

Entre varias adquisiciones de la Hermandad se cita una Virgen Pequeña, vestidera y su manto, para llevar a las casas como consuelo a los enfermos.

En el artículo 27, respecto a la Camarera, tiene por obligación conservar en su poder, bajo inventario, las ropas y alhajas de las Vírgenes.

En la Junta de 28 de marzo de 1897 hay constancia de la existencia de las dos Vírgenes por el hecho de que una devota regala un vestido de terciopelo negro que la Camarera distribuye haciendo un vestido para la Virgen Grande y otro para la Pequeña, manto para la Pequeña y mandil bordado para la Grande, labor que efectúa la señorita Basilisa Cáceres Gómez. 

La Virgen Pequeña se conserva en la actualidad en la sede de la Cofradía.

En Junta de 28 de octubre de 1906 se insiste en conseguir el traslado de la Virgen a otra iglesia y en la celebrada el 1 de noviembre de 1908 se lee un oficio enviado por Palacio ofreciendo varias iglesias (en el Acta no constan cuáles) y sometida la propuesta a votación se acuerda continuar en san Esteban por que las demás iglesias que se le ofrecen se encuentran más alejadas. 

En 1907 se varía la fecha del desfile pues lo hace el Viernes Santo, también el itinerario para entrar en la Plaza Mayor y prevista su salida desde la Catedral, por dificultades de última hora, lo hace desde san Esteban, como los dos años anteriores. Desde el interior de un balcón de la Plaza Mayor se canta por primera vez una saeta, interpretada por el andaluz Antonio Sánchez.


La Virgen de la Soledad en la iglesia de san Benito



    

El 21 de marzo de 1909, por Decreto episcopal se dio licencia a la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, para que la susodicha Cofradía traslade su sede al Círculo Católico de Obreros de la calle de la Compañía y al efecto se le haga entrega de la imagen del altar donde está colocada y demás objetos pertenecientes a la Cofradía y que dicho altar e imagen se coloquen en la iglesia de san  Benito. Se hace cargo el director del Colegio salesiano, que es quien  regenta la iglesia, don Juan Tagliabue.

En la iglesia de san Benito se le rindió culto en el altar de la capilla abierta en 1804 en forma simétrica al pórtico existente y que se dedicó a san Antonio Abad, dotándola de luz a través de tres ventanas circulares. Al llegar los salesianos en 1899 fue ocupada por un cuadro de María Auxiliadora y en 1904 por la actual imagen, mientras se acondicionaba el camarín del Retablo mayor para ella. Fue sustituida por san Francisco de Sales hasta que llegó en 1909 la imagen de la Virgen de la Soledad a la que se dio culto en esta capilla.

Fue trasladada en 1922 a la Catedral Nueva y ocupó su lugar la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, cuya consagración en España se había efectuado el 30 de mayo de 1919 en el Cerro de los Ángeles.

En 1909 sale la procesión de la Catedral y desfila por Rúa, Navío, Lonja, Plaza Mayor, Corrillo, Meléndez y Compañía para terminar en san Benito. Al año siguiente la novedad consiste en que la iglesia permanece toda la noche abierta para venerar la imagen. En el mes de agosto de 1909 el vecino Círculo de Obreros manda celebrar una misa diaria a las 6 ½ de la mañana en el altar de la Virgen de la Soledad, en sufragio de las almas de las víctimas de la campaña de Africa y para impetrar el feliz éxito en ella de nuestras armas.

Desde 1910 el desfile procesional de la Soledad fue precedido de “La Corona Dolorosa”, consistente en una predicación a los hermanos que les prepare para la meditación a seguir en el desfile, que les aísle del ambiente. Sigue partiendo de la Catedral y finalizando en san Benito.

Por Decreto Episcopal de 18 de marzo de 1912 se aprueban las Constituciones por las que hoy se rige la Cofradía y al año siguiente cuenta la Hermandad con 66 hermanos y 50 hermanas.

En 1918 estrena el paso de la Virgen unas nuevas andas construidas por el artista salmantino Francisco Domínguez cubiertas por una franja de velludillo negro con la corona de espinas en el centro bordada en plata. 

El día 27 de marzo de 1919, celebra ante el altar de la Virgen de la Soledad, una misa de comunión la Cofradía semanasantera de tal nombre, oficiada por el obispo de la diócesis don Julio de Diego y García Alcolea y la misa solemne fue celebrada por el párroco de la Purísima, don Miguel Sánchez Jiménez, corriendo la dirección musical a cargo del compositor don José Miguel Rodríguez Seisdedos, maestro de música y director de la Banda de los Salesianos y el pregón fue realizado por el canónigo Magistral don Nicolás Pereira, primer Presidente de la Cofradía.

Aunque no hay demasiadas noticias sobre el particular es de suponer que durante todo el año se celebraran solemnes cultos en honor de la Virgen de la Soledad, no sólo el Jueves Santo, en que su imagen procesionaba antes de la medianoche en solitario por las calles salmantinas, desgajada desde 1905 de la procesión general del Santo Entierro en la que desfilaba hasta entonces, aunque como hemos visto cambiara su salida posteriormente al Viernes Santo. 

En la iglesia de san Benito se celebraron las bonitas ceremonias de entrada y salida de la imagen desde 1909 hasta 1922, conociendo como directores del colegio a don Juan Tagliabue, don Germán Lampe y don Felipe Alcántara.

Imagen de la Virgen de la Soledad en su actual ubicación
la capilla de la finca Fuente Pedraza, en La Vellés

    

Imagen de la Virgen de la Soledad procesionada en 1930. Imágenes de La Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad

Hasta 1914 no se adquiere otra imagen que se procura sea lo más devota y artística posible, tras una colecta para sufragar la nueva imagen. Es comisionado para ello el hermano Vidal González Arenal y la esculpe Manuel Iglesias Recio, de los Villares de la Reina, formado en la Escuela de san Fernando, cobrando por la cabeza 500 pesetas. González Arenal renuncia a cobrar por el policromado. Parece que se tomó como modelo la Virgen de las Lágrimas de Vitigudino y estuvo saliendo en procesión hasta 1940, siendo sustituida por otra imagen al año siguiente.


El 2 de abril de 1915 sale de la Catedral en procesión la nueva y artística escultura, desfilando en andas nuevas e inmortalizada por Manuel Mucientes en un grabado a plumilla de 1928 discurriendo procesionalmente, teniendo como fondo la iglesia de san Martín. Al año siguiente por inclemencias del tiempo la imagen recorre solamente el interior de la Catedral.

Grabado de Manuel Mucientes de 1928
La Soledad en la Rúa

El pintor Vidal González Arenal fue también alumno de la Escuela de san Eloy y se encargó en 1906 de pintar gratuitamente el techo de la capilla del Cristo de los Milagros, con frescos decorativos en un artesonado que lleva entre nubes un ángel portando un gran incensario, rodeado de otros ángeles en actitud orante o portando diversos atributos religiosos. Nacido en Vitigudino se crió en Guadramiro y fue quien inauguró en 1904 la academia de dibujo y pintura en el Círculo Católico de Obreros, (cuyas instalaciones desaparecieron en 1948), por lo que era natural que perteneciera a la Cofradía de la Soledad.


La Virgen de la Soledad en la Catedral

El 14 de abril de 1922 la imagen que ha partido de la Catedral recibe una saeta, cantada por Amelia Lucas desde los balcones de las oficinas de la Fundación Virgen de la Vega en la Plaza Mayor, compuesta por Mariano de Santiago Cividanes y música del maestro Pereda. Ya no regresa a san Benito y queda en la Catedral, pues el día 2 de abril, al no entenderse la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad con don Miguel Sánchez Jiménez, párroco de la Purísima, de quien dependía la iglesia de san Benito, decide la Junta trasladar la imagen a la iglesia del Carmen de Arriba. De los trámites de entrega de la Virgen y la consiguiente parafernalia procesional se encarga el director de los salesianos, el excelente  pianista y compositor de innumerables zarzuelas don Felipe Alcántara Puig.

En Junta de 13 de abril de 1922 el Presidente hace constar que, no obstante el acuerdo anterior, teniendo en cuenta las peticiones formuladas por muchos hermanos y de algún canónigo de la S. I. B. Catedral… quede estando en la Capilla de la Catedral que oportunamente acuerde el Ilustrísimo Cabildo.

A donde se llevó la imagen fue a la capilla de la Virgen de la Cabeza de la Catedral Nueva, aumentando el culto y la devoción a la imagen por lo que en Junta de 22 de noviembre de 1931 se determinó celebrar a partir del 1 de enero de 1932, misa todos los domingos y festivos. Resultando pequeña la capilla dado que el número de cofrades había llegado a 200 se solicita en la misma Junta otra más amplia y autorizado por el Cabildo, pasan a ocupar en 1934 la capilla de Nuestra Señora de la Luz, en la girola de la Catedral, venerándose la imagen en el retablo de Churriguera y denominándose desde entonces esta capilla como “la de la Soledad”. 

En 1926 se colocan en la carroza faroles representando los misterios del Rosario y en 1930 se adquiere una nueva y magnífica carroza con los laterales repujados en plata, realizada en Vitoria, por los talleres de Pedro Ruiz y se le acopla un vistoso palio de terciopelo negro, soportado por 6 varas y todo ello se paga en  solo un año con las limosnas de los cofrades. Se dota a la imagen de un vistoso manto de encaje negro de chantilly, con una corona de espinas bordada en plata en su centro, regalo de doña Josefa Valladares, Viuda de Madrazo y una valiosa corona de plata regalada por el platero y cofrade José Cordón de Blas. 

En 1937 y en plena guerra civil se propone  la Cofradía adquirir una nueva imagen y se pospone hasta una Junta que se celebra el 11 de febrero de 1940, presidida por Gerardo Sánchez Pascual. El obispo Pla y Deniel, ayuda a los deseos de la Cofradía escribiendo una carta de presentación el 26 de julio para el afamado escultor Mariano Benlliure, donde le dice: … Salamanca quedaría siempre muy honrada con un obra de la fuerza artística de las que proceden de su cincel…..

Acepta el encargo el escultor por el que cobrará 15.000 pesetas comprometiéndose a tallar cabeza, manos y pies, altura de 1´67 m y a terminar la imagen para el 11 de abril, Viernes Santo de 1941. Le sirve de modelo la señorita Lilí Lafita Portabella, hija de unos amigos de Zaragoza. Debido a la demora en el envío de los datos que solicita a la Hermandad llega la fecha y tiene que dar los últimos remates de prisa y corriendo con lo que solamente está lista una hora antes de la bendición, que se efectúa el 6 de abril, Domingo de Ramos.

Existe una maqueta en barro de 64 cm de altura y túnica pegada al cuerpo en el Museo Mariano Benlliure de Crevillente, en Alicante.

A instancias de los cofrades al no gustarles la severidad del rostro, se remitió la imagen a Madrid y Mariano Benlliure lo modificó ligeramente sin desembolso alguno, por lo que, en agradecimiento fue nombrado Hermano Honorífico de la Hermandad. En 1958 a la corona de plata de la Virgen le colocan perlas la familia Cordón y el mismo joyero y hermano de la Cofradía, José Cordón, en 1960, por medio de su hijo José Manuel, coloca en el rostro de la Virgen 5 lágrimas de diamante rosa, con la anécdota de que al no saber a ciencia cierta el discurrir de las lágrimas por la faz de la imagen, hizo llorar a su hijo Javier, que correteaba por la Catedral, con lo que las situó perfectamente.


Imagen actual de la Virgen de la Soledad de Benlliure

En la Junta celebrada el 14/12/1947 se autoriza al Presidente, el canónigo don Isidro Fraile y a la Camarera Mayor para que adquieran un vestido digno para la imagen y en 1950 se pide en Junta la ampliación del presupuesto con objeto de adquirir un manto para la Virgen, que estrena en 1964 de terciopelo negro de lyon bordado por las monjas Adoratrices, recamado con hilos de plata y perlas, que pesa 60 k.

La imagen venerada durante tantos años en la Catedral es solicitada en 1955 por el hermano Ángel Nuño para darle culto en la capilla de su finca Fuente Pedraza de La Vellés y es cedida por la Hermandad, que se reserva en todo momento la propiedad sobre la misma.

Desde los años 20 y hasta 1952 la carroza ha sido movida por medio de ruedas y en 1953 sale a hombros tras la reforma de las andas soportada  por 27 hermanos, aunque ya en 1950 se había propuesto tal medio, pero no se decidieron a dar el paso. Al tiempo se procede a la enajenación de las  ruedas de la antigua carroza.

En 1955 es ampliada la carroza encargándose del trabajo el platero Cordón, siendo modificada de nuevo en 1993, adornando los laterales con  plata repujada, colocando 3 emblemas de la Hermandad y rematando los banzos externos con grandes tallas bañadas en plata. La carroza se remata con palio de 8 varas y las dos toneladas y medio de peso la soportan 75 cofrades que no se relevan en todo el recorrido de la procesión.


Evolución de la carroza de la Virgen de la Soledad

Entre 1956 y 1960 la carroza sufre varias transformaciones en lo que se refiere al alumbrado, pues en el primer año se reforman los candeleros y se añaden otros 4 nuevos, en 1958 se hermosea con otros dos nuevos faroles de 7 luces, en 1959 se instalan otros dos candelabros y en 1960 se colocan en el trono 82 alargadas velas eléctricas. En la actualidad luce candeleros eléctricos y cuatro juegos de candelabros plateados de retorcidos brazos con 6 bonitas tulipas cada uno. En 1958 se colocaron dos nuevas ánforas de plata para las flores y en 1960 otras dos ánforas más.

En la madrugada del 30 de marzo de 1985 se produce un robo en la Catedral y los ladrones se llevan la corona de plata con pedrería de la Virgen, el rosario de oro, un sello con el anagrama de la Hermandad, dos anillos, medallas, alfileres y jarrones de plata y además una custodia y las coronas que remataban las urnas de plata que contienen los restos de san Juan de Sahagún y de santo Tomás de Villanueva.

El palio, que cubre la totalidad de la superficie de la carroza, es bordado en 1990 por José Antonio Arroyo Villoria, soportado por cerco de plata del que cuelgan faldillas de terciopelo con borlas.

En 1993 se añaden a las andas 24 puestos de carga mediante la colocación de dos bancos exteriores de 19 puestos cada uno y las varas del palio pasan de 8 a 10.

En 2017 la imagen estrena una corona aureola de plata repujada, bañada en oro con pedrería consistente en 12 piezas de aguamarinas, otras tantas esmeraldas y 12 estrellas de 8 puntas con zafiro central, obra de los talleres de Artesanía Mori.






BIBLIOGRAFIA

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Semana Santa en Salamanca.- Juan José Andrés Matías.

Semana Santa Salmantina.- Francisco Javier Blázquez y Luis Monzón.

Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad.- Javier Sánchez Sánchez, Juani Yagüe Nuño y Tomás Hernández Ramos. 

El culto a Nuestra Señora de la Soledad en Salamanca desde el siglo XVI.- Rosa María Lorenzo López.

75 aniversario de Nuestra Señora de la Soledad de Mariano Benlliure.- Miguel Ciudad Hernández.

Compendio Histórico de la Ciudad de Salamanca.- Bernardo Dorado.

La Reina del Tormes.- Fernando Araujo.

Capillas camarín en la provincia de Salamanca.- María Jesús Hernández Martín.

Joyería Cordón, Historia, acontecimientos y recuerdos.- María Eugenia Cordón Rodríguez. (Cuaderno del Museo del Comercio, número 22). 

Historia de Salamanca.- Manuel Villar y Macías.

Historia de las antigüedades de la ciudad de Salamanca.- Gil González Dávila.