La Desaparecida Plaza del Pozo del Campo

La Plaza del Pozo del Campo vista desde la zona baja de la calle o cuesta de la Raqueta.
Fotografía de José Suárez 1932




La plaza del Pozo del Campo desapareció en 1942 para dejar paso a la Gran Vía, que se imaginaba como la gran avenida de comunicación de Salamanca. Unas cuantas fotografías de la plazuela, en su mayor parte de mala calidad y fundamentalmente debidas a la condición de tratarse de una zona fácilmente inundable, nos permiten vislumbrar su aspecto durante los años treinta del siglo XX.


Este fragmento del impagable Parcelario de la ciudad de Salamanca 1930-35 con reseñas históricas de Antonio Seseña Arévalo, Salamanca 2015, nos sirve para colocar una serie de imágenes que nos permitirán vislumbrar el estado de la plazuela del Pozo del Campo en los años 30 del siglo XX. Mantener el ratón sobre la cámara, dará información de la fotografía correspondiente. Pulsar sobre la cámara abrirá una nueva pestaña con la fotografía.

Lluvias en la plaza del Pozo del Campo. Foto Almaraz en El Adelanto del 18 de agosto de 1934 Plaza del Pozo del Campo desde la Cuesta de la Raqueta. Jose Suarez 1932 Cuesta de la Raqueta desde el paseo de Canalejas (Candido Ansede) Inundacion en la plaza del Pozo del Campo producida por una tormenta del 8 de agosto de 1933. Fotografia de El Adelanto Efectos de una tormenta en la calle de la Rosa.. El Adelanto 1936 junio 13 La plaza del Pozo del Campo desde la Ronda de Sancti Spiritus. El Adelanto 1935 agosto 8 La Ronda de Sancti Spiritus inundada. El Adelanto 1933 agosto 8 Casa nº 6 de la plazuela del Pozo del Campo en cuya puerta explotó un petardo lesionando a algunos niños. El Adelanto, 1934 agosto 30 Derribos en la zona de la plaza del Pozo del Campo. Fotografia del articulo Atalaya de Javier de Montillana en El Adelanto 1942 marzo 10 Solares de derribo para la Gran Vía. El Adelanto 1942


Uno de los recursos más utilizados para hacer referencia o denominar a las estrechas e irregulares calles medievales fue su orografía y la naturaleza de la zona donde se asentaban. La existencia de pozos de agua fue una de estas características y todavía en nuestra odonímia aparecen nombres de calles haciendo referencia a ellos, como es el caso de Pozo Hilera o Pozo Amarillo. Este también fue el caso de la desaparecida plaza del Pozo del Campo, en el noreste intramuros de la vieja ciudad, cuyo origen se encuentra en un pozo de agua de gran antigüedad que se denominó Pozo del Campo junto a la escorrentía conocida como arroyo de Santo Domingo que con el tiempo pasó a condición de esgueva (que en la provincia de Salamanca tiene el significado de "conducto de desagüe")

Tenemos constancia de que el apelativo Pozo del Campo se aplicaba ya en 1267 cuando se cita el lugar de la puebla de Sancti Spíritus donde habitaba doña Dominga la Capelera¹.

De la importancia del pozo para el suministro de agua da fe la cédula expedida en Burgos el 15 de febrero de 1497 por el príncipe don Juan en la que se mandó empedrar las principales calles de Salamanca. Entre ellas el camino que unía el pozo con la poderosa puebla de Sancti Spiritus, “.. é la Rua de Sancti Spiritus desde la puerta de Sancti Spiritus fasta el Pozo del Campo …”.²

La zona no fue lugar de asiento de la nobleza ni de instituciones civiles o religiosas tal vez por su lejanía del centro político, comercial y espiritual; por la presencia de la esgueva, muchas veces maloliente, o por su orografía que la hacía fácilmente inundable en épocas de lluvia.

La esgueva permaneció a cielo abierto hasta el año 1884 cuando se canalizó desde un joven paseo de la Estación, atravesando la Alamedilla y la carretera de Villacastín a Vigo (paseo de Canalejas desde 1920). Este soterramiento complicó, por problemas en las rasantes, la urbanización de la calle de la Raqueta, cuyo plano de alineaciones había sido hecho por el arquitecto municipal José González Altés en 1881, ya que la instalación de la cloaca elevaría mucho el nivel previsto del suelo y dejaría las casas convertidas poco menos que en bodegas. Finalmente las obras del cerramiento de la esgueva fueron recibidas por el ayuntamiento en 1886, para entonces se habían colocado unas escaleras para salvar el desnivel. Estas escaleras fueron retiradas en 1891 y sustituidas por una rampa que permitía el tráfico rodado con la carretera de Villacastín a Vigo y que acentuó su carácter de cuesta. 


Esta imagen de la calle de la Raqueta fue obtenida sin duda desde la torre del Aire
 y entre 1886 y 1891 año en el las escaleras fueron retiradas (s.d.)



El cubrimiento de la esgueva alcanzó hasta la puentecilla al final de la calle de la Rosa que permitía el tránsito por la ronda de Sancti Spiritus que por entonces continuaba hasta la puerta de Toro. Desde la plazuela del pozo del Campo hasta los portales del Trigo (plaza de San Julián) siguió la cloaca descubierta, salvo los cruces de las calles del Palomo y Canteros³.

Pronto se inició la cubrición de la esgueva desde el Pozo del Campo hasta la calle del Palomo, lo que dio origen a una nueva calle que recibió el nombre de calle de la Alberca, calle desabrida y triste limitada por tapias de corrales y puertas traseras propias del cauce de una esgueva abierta. Se convirtió así la plaza del Pozo del Campo en una encrucijada de calles, a saber: calle de la Rosa, ronda de Sancti Spíritus (por dos lados), calle de la Raqueta y calle de la Alberca.

El pozo continuó en la plazuela, aunque muy probablemente no para el servicio de agua de consumo. En 1907 se solicitó la limpieza del pozo pues solamente servía para acumular aguas sucias, finalmente en 1909 la Junta de Sanidad ordenó cegar el pozo, terminando los trabajos de cegado a finales de mayo.

En 1903 se había retomado el viejo proyecto de abrir la Gran Vía, bajo la idea de unir derechamente la estación del ferrocarril con el nuevo puente sobre el Tormes que se proyectaba realizar, el Puente Nuevo. En 1917 se derribaron los primeros 18 edificios expropiados. 

Fue en abril de 1918 cuando se derribó la casa que daría comienzo a la Gran Vía, tras un acuerdo de expropiación con su propietario, el presbítero jubilado D. Juan González Ramos. El derribo también culminaría la apertura de la calle Azafranal, algo deseado largo tiempo por los vecinos. Sobre el solar restante, el señor González construyó ese mismo año una casa de estilo neoplateresco con planos del arquitecto Santiago Madrigal y que aún continúa presidiendo la entrada a la Gran Vía desde la plaza de España. 

Las expropiaciones para la construcción de la Gran Vía y del Colector Este se fueron sucediendo paulatinamente. (Las lentas obras del colector perjudicaron el desalojo de las aguas de lluvia del barrio, de ahí que las inundaciones se repitieran con más facilidad de lo habitual en los años 30, como vemos en la fotografías).

La plazuela del Pozo del Campo estaba destinada a desaparecer pero la lenta burocracia del ayuntamiento, su siempre mala economía y una guerra civil relegaron su desaparición hasta 1942.



Verbena de San Juan de 1933 plasmada en un dibujo de Felipe Torres publicado en El Adelanto.
"La plazoleta fue adornada, con guirnaldas y follaje, cadenetas y farolillos, así como profusión
de luces. También los balcones y fachadas de las casas habían sido engalanadas con mantones
de Manila y guirnaldas"
, la popular barriada rememoraba así las muchas verbenas celebradas
en sus calles la víspera de Santiago, por Ferias o por San Juan a finales del siglo XIX
y principios del XX. Que sepamos, esta de 1933 fue la última.





César Hernández R.
10/03/2024 Rev. (00)








¹ J.M. Quadrado, Recuerdos y Bellezas de España. Salamanca, Ávila y Segovia.  Barcelona 1865

² Manuel Villar y Macías,. Historia de Salamanca. Salamanca : Imp. de Francisco Núñez Izquierdo 1887

³ Memoria del Proyecto de Abastecimiento de Aguas de Santiago Madrigal (1908). Estado de la esgueva de Santo Domingo en 1908: Empieza uno de ellos en el Camino de la Estación, o sea, en las afueras de la Puerta de Toro. La sección o boquilla de entrada es de 1 mt. por 1,5 mts. Desde este punto sigue cubierta la cloaca con las dimensiones indicadas, atravesando el jardín llamado de la Alamedilla; atraviesa luego la carretera de Villacastín a Vigo, penetrando en la ciudad por la calle de la Raqueta, y termina este primer trozo cubierto en la plazuela del Pozo del Campo (1,10 por 1,20 mts.); desde esta plazuela hasta la de San Julián sigue descubierta la cloaca, excepto en los cruces de las calles del Palomo (1,40 por 3,20 mts.) y Canteros (1,40 por 2,90 mts.). A llegar la cloaca a la plazuela de San Julián vuelve a quedar cubierta, atravesando la mencionada plazuela y las calles Varillas, San Justo y Caldereros, cruzando en todo este trayecto por debajo de los edificios, o sea de las manzanas que estos forman. Desde la calle de Caldereros hasta la del Arroyo de Santo domingo, está descubierta, volviendo a ser cubierta desde este punto hasta su terminación, en las afueras de la Puerta de San Pablo, en las inmediaciones del río Tormes; la sección o boquilla de salida en este punto es de 2,20 por 2,40 mts.


Enrique García Catalán, Urbanismo de Salamanca en el Siglo XIX. Ediciones Universidad de Salamanca. Colección Vitor, 2015

David Senabre López, Desarrollo urbanístico de Salamanca en el Siglo XX: Planes y proyectos en la organización de la ciudad Junta de Castilla y León. Consejería de Fomento, 2003

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