Plaza de San Boal


Textos en preparación.

Plaza de San Boal en el plano basado en
Francisco Coello de 1858 y en 2012














La plaza de San Boal
Fotografía del Conde de Polentinos. Fototeca del Patrimonio Histórico

Sorprendente resulta esta fotografía de D. Aurelio de Colmenares y Orgaz, 7º Conde de Polentinos, cuyo encuadre no permite identificar con una simple mirada el lugar retratado, a pesar de que sus elementos principales continúan, a día de hoy, en el mismo lugar o muy próximos.

Se trata de la recoleta, aunque céntrica, plaza de San Boal que, a pesar de los cambios sufridos en el siglo XX, mantiene una atmosfera de tiempos pretéritos, perdidos e imprecisos. En la imagen, el plano corto lo ocupa la portada de la iglesia de San Boal que da nombre a la plazuela. Fue erigida en el siglo XII por repobladores castellanos y aparece en el Fuero de Salamanca con el nombre de Sanct Bonal. Estaba dedicada a San Baudelio o Baudilio, santo que, aunque hoy casi hemos olvidado, tuvo una gran devoción entre los antiguos salmantinos que le dedicaron ruegos y donativos en el mes de mayo para garantizar la lluvia y protección contra la peste.
Fue reedificada a mediados del siglo XV por D. Diego de Herrera, señor de Rodas Viejas, y su mujer Dª Aldonza Enríquez de Sevilla, que convirtieron la iglesia en panteón de la familia, cuya casa solariega conocemos hoy como palacio de Arias Corvelle y está situado en esta misma plaza,. Sin embargo la fachada barroca que vemos en la imagen (y en la actualidad) corresponde a la reforma que en 1740 fue financiada por D. Juan Antonio de Guzmán, III marqués de Almarza. En las enjutas del arco de la portada barroca se renovaron los escudos de los fundadores, Herrera y Enríquez de Sevilla, y en una hornacina sobre el frontón, se situó la figura del santo realizada por Simón Gavilán Tomé. Bajo la imagen, una décima barroca, grabada en una placa de piedra, alaba las virtudes del mecenas: 

Piedras que a Dios Templo dan
serán eterno blasón
de el marqués de Almarza don
Juan Antonio de Guzmán
lenguas haciéndose están 
e inmortal le han de aplaudir
pues devoto pudo unir
en su ilustre edificar
al ánimo de empezar
la gloria de concluir.

La iglesia de una sola nave y ábside poligonal se completa con una torre del siglo XVI atribuida a Pedro de Lanestosa "El Viejo". Desgraciadamente con esta reforma del siglo XVII desaparecieron los antiguos sepulcros de los Herrera, aunque la iglesia continuó siendo panteón para sus descendientes, los marqueses de Almarza y de Cerralbo. 
El conjunto no parece reunir el suficiente valor artístico y casi resulta más conocida la leyenda sobre la muerte cataléptica de doña María Manuela Moctezuma, marquesa de Almarza, y su "resurrección" causada por la rapiña del sacristán de la iglesia. Hoy, La iglesia de San Boal no actúa como parroquia sino que es un centro parroquial dependiente de la parroquia de San Juan de Sahagún.

Al fondo de la imagen aparece la portada del antiguo palacio del marqués de la Coquilla, también conocido como del duque de la Roca, cuya entrada principal estaba en la calle Zamora. Esta portada daba paso a un gran patio porticado, con galería cerrada y con balcones. Estaba flanqueada por dos escudos similares, de estilo plateresco y apergaminados, con los apellidos Rodríguez de las Varillas, Monroy, Águila, Rodríguez de Ledesma y Sousa y Vázquez Coronado. 
Este palacio fue adquirido en 1920 por La Cooperativa Cívico Militar, después de haber sido entre 1863 y 1907 sede de la Escuela de Nobles y Bellas Artes de San Eloy. En 1958 se construyó en su solar, con proyecto de D. Francisco Gil, un gran edificio de viviendas en donde se recolocó, aproximadamente en el lugar original, esta portada para dar entrada a uno de sus locales. Local en el que hoy está establecido un conocido bar de copas, la Posada de las Ánimas.

© C.H. fc 29/02/16 Rev. 00






La plaza de San Boal. Fotografía de C. León, 1955


Por aquellos días, noviembre de 1955, apenas hacía un año que había terminado la construcción del edificio que la aseguradora la Unión y el Fénix Español y el Banco Español de Crédito proyectaron para su sede en Salamanca. El edificio diseñado por el arquitecto catalán Eusebio Bona Puig se había estado construyendo desde febrero de 1952 entre las calles rector Lucena, Zamora, Dámaso Ledesma y plaza de San Boal, si bien los inmuebles adquiridos para su ubicación habían sido demolidos dos años antes, en febrero de 1950.
Todavía permanecía al otro lado de la estrecha calle de Dámaso Alonso el edificio de la Cooperativa Cívico Militar que había sustituido al palacio del duque de la Roca, también conocido como palacio del marqués de la Coquilla, y que aún conservaba muchos de sus restos. 
En la fotografía puede verse la portada del antiguo palacio hacia la plaza de San Boal y sobre ella se descifra el rótulo de la Cooperativa. Estaba flanqueada por dos escudos similares, de estilo plateresco y apergaminados con los apellidos Rodríguez de las Varillas, Monroy, Águila, Rodríguez de Ledesma y Sousa y Vázquez Coronado, y daba paso a un gran patio porticado, con galería cerrada y con balcones. 
Esta portada fue desmontada y recolocada en el edificio que se construyó en su lugar en 1958 y, hoy, es la entrada de un conocido bar de copas, la Posada de las Ánimas.


© C.H. fc 06/07/15 Rev. 00