Luis Ross Múgica y Matilde Brandau de Ross


 Retratos de Venancio Gombau


Retrato del matrimonio Luis Ross y Matilde B. de Ross
 por Venancio Gombau. Fondo Miguel de Unamuno en la USAL


El anuncio apareció por primera vez en el diario salmantino El Castellano del 16 de marzo de 1908. Solicitaba el alquiler, para un matrimonio sin hijos, de una o dos habitaciones en casa limpia y respetable. La petición se repitió dos días más y desapareció. Naturalmente, se había alcanzado un acuerdo.

Los Ross habían llegado a La Coruña en diciembre de 1907. El joven matrimonio chileno acababa de casarse y viajaban a España en una larga luna de miel que esperaban fuese de unos ocho meses; él, Luis, como redactor corresponsal de El Diario Ilustrado; ella, Matide, comisionada para estudiar en los centros europeos materias relacionadas con los liceos de niñas. La pareja llegaba embarazada y esperaba que su primer hijo naciera en España.

Luis Ross Múgica había comenzado a escribir a Miguel de Unamuno en 1905. Se presentó como administrador, junto a Valentín Brandau, más tarde su cuñado, de la revista Panthesis y como redactor  del diario El Chileno. Trató, con ello, de implicar a Unamuno, muy respetado en Chile, en la realidad de su país y fomentar unas relaciones hispano-chilenas muy deterioradas fundamentalmente en materia cultural y jurídica. Mantendrá relaciones además con otras personalidades de la cultura y del derecho español como Pedro Dorado Montero o Constancio Bernaldo de Quirós. 

Poco sabemos de la familia y educación de Ross, incluso permanece incierta su fecha de nacimiento que debió de ocurrir hacia 1883. Sus padres fueron Luis Ross Herrera, que había sido Rector del Liceo de Puerto Montt,  y Brígida Múgica. 

Matilde Brandau Galindo había nacido en 1879 en Los Ángeles (Chile) era hija de Valentín Brandau Lapp, abogado y profesor universitario de origen alemán, llegado a Puerto Montt el 37 de septiembre de 1856, y de Emilia Galindo. 

Matilde Brandau fue abogada y educadora y, aunque no ejerció la abogacía, fue la segunda mujer en obtener el título de abogado en su país, lo hizo en 1893, después de que Matilde Throup lo obtuviera en 1892. Su tesis Derechos civiles de la mujer de 1898 recogió proposiciones que luego serían  establecidas en las leyes de su país a partir de 1925. Dedicó su vida a la educación de la mujer que entendía como un paso previo a la igualdad de géneros y a la conquista de los derechos civiles femeninos. Volvió a ser comisionada en 1927 para recoger información sobre la educación femenina en España, Bélgica, Suiza e Italia.

Matilde B. de Ross enfermó en La Coruña y esta circunstancia amplió la estancia del matrimonio en Galicia que en principio habían establecido en 15 días. Allí Luis Ross pronunció una conferencia en la Reunión de Artesanos sobre “Penalistas españoles y el prestigio de que gozan en América”, aprovechó para conocer a personalidades gallegas como Emilia Pardo Bazán y visitar otras zonas de Galicia.

Por fin, a fines de marzo de 1908, llegaron a Salamanca y Luis Ross conoció personalmente a Unamuno. El encuentro afianzó una amistad forjada en el intercambio de correspondencia. Unamuno, por entonces rector de la Universidad de Salamanca, confirmó la honradez y el carácter sereno y noble que emergía del sencillo estilo de las cartas de Ross, “No me había engañado el hombre de las cartas”.

Tiempo después, en el panegírico titulado "La tragedia de Luis Ross" publicado en el diario La Nación de Buenos Aires el 21 de diciembre de 1908, Unamuno escribió: «Desde el día primero en que nos miramos a los ojos y nos apretamos las tibias manos, parecía unirnos una amistad de la infancia. Era, en efecto, como si nos hubiésemos conocido desde antes de entrar en razón, como si nos hubiésemos criado juntos —aun a pesar de la diferencia de edad, pues yo le llevaba cerca de veinte años—, tan a compás latían nuestros pensamientos. Me ganó desde el primer momento aquel joven todo curiosidad simpática, activo, inteligente, incansable en aprender»

Durante su estancia en Salamanca, prologada durante un mes y medio, además de charlar y pasear por la Plaza Mayor con Unamuno y otros intelectuales salmantinos, escribió diversos artículos en la prensa local y pronunció una conferencia en el casino del Pasaje sobre España y Chile. Esta se celebró el día 5 de abril ante un distinguido auditorio en el que se encontraban Unamuno y Dorado Montero. Unamuno afirmó que Ross no estaba adiestrado para las conferencias, pero “aquella nerviosidad, aquella falta de dominio de sí nos lo hacía más simpático”. La charla, que Ross confesó la hacía solo para fomentar la fraternidad entre los dos países, supo a poco y fue muy felicitado al terminar.

Marchó la pareja con otros destinos: Madrid, Barcelona, Andalucía, Gibraltar,... 

En junio de 1908 nace muerto su primer hijo en Madrid, inicio de la desgracia que se cernía sobre la joven pareja.  Luis Ross moriría en el Sanatorio del Rosario de Madrid, el 23 de octubre de 1908, por las dificultades surgidas tras una intervención quirúrgica en el apéndice. Ross tenía 25 años. 

La noticia comunicada por Constancio Bernaldo de Quirós a Unamuno estremece a este que llora la perdida de quién llamaba “la sólida esperanza de Chile”, “Hasta esta desgracia ha de tener nuestra pobre España, pensaba yo con el luctuoso telegrama en la mano, hasta esta desgracia de que cuando viene a ella un alma noble, comprensiva, limpia de recelos, ansiosa de verdad y de amor, nos la lleva Dios al punto”.

De su trabajo, hoy casi olvidado, incluso en Chile, solo se encuentra publicado, que sepamos, el libro titulado Más allá del Atlántico con prólogo de Miguel de Unamuno y epílogo de C. Bernaldo de Quirós, quienes se encargaron de recopilar los artículos de Ross para los periódicos chilenos durante su estancia en España.

Unamuno acompañó a Matilde Brandau hasta Lisboa, desde donde regresaba a Chile y mantendrá correspondencia con ella hasta 1934, pero no logró hacer efectiva su intención de publicar en un libro las cartas que le había enviado Ross, comentadas por él.




César Hernández R.
Salamanca 20 de julio de 2021



Fuentes:

José Manuel de Barros Dias. Correspondencia de Luis Ross Mugica con Miguel de Unamuno. Cuadernos de la Cátedra Miguel de Unamuno, Nº 29, 1994, págs. 207-240

Unamuno, "La tragedia de Luis Ross" . Artículo publicado en el diario La Nación de Buenos aires el 21 de diciembre de 1908

Guillermo Arrieta Muñoz, Luis Ross, R. H. y Unamuno. Artículo publicado en El Mercurio de Valparaiso el 28 abril de 1990

Prensa histórica española de la época entre diciembre de 1907 y diciembre de 1908.