Riadas, inundaciones del Tormes y tormentas fabulosas en la ciudad de Salamanca



El Tormes es un río de caudal irregular, característica común de los ríos de régimen pluvionival para los que las precipitaciones en forma de lluvia son más importantes que las en forma de nieve. En nuestras latitudes las precipitaciones se inician en el otoño y el río alcanza su máximo aforo en febrero y marzo, porque el deshielo temprano añade caudal a las habituales precipitaciones de primavera. Por contra su corriente se hunde en el verano cuando son más escasas las lluvias. En otro tiempo se producían las típicas secas que acuciaban los veranos salmantinos en las que prácticamente desaparecía el caudal del Tormes, mal aliviado por las tormentas veraniegas.
Las inundaciones provocadas por el Tormes han sido más frecuentes y dañinas durante los fuertes temporales invernales de lluvia o nieve siendo la prolongada duración de los mismos el factor crucial que explica su violencia, más allá que la intensidad de las precipitaciones.
Además, las tormentas veraniegas también han sido, y aún pueden serlo, fuente de problemas.

La puesta en marcha del pantano de la Maya, hoy de Santa Teresa, en 1960 y, en menor medida, del azud de Villagonzalo en 1965 contribuyeron a reducir considerablemente la frecuencia e intensidad de las inundaciones del Tormes.
Aunque muy improbable, el problema no ha sido totalmente erradicado. Después de cruzar el embalse de Santa Teresa, el Tormes recibe las aguas del río Alhándiga, Gamo, Margañán y Almar y de una gran cantidad de arroyos y corrientes de agua, especialmente frecuentes desde Huerta, para terminar con el encuentro del arroyo del Zurguén, lo que sumado a la planitud del terreno convierten a la cuenca del Tormes a su paso por la ciudad de Salamanca en una zona fácilmente inundable. No en vano esta zona está considerada con el máximo rango de prioridad en el Plan de Luchas contra las Inundaciones de Protección Civil.


La calle de Bordadores durante la inundación del 1 de agosto de 1905.
Fotografía de Jesús Alonso Gombau publicada en el Nuevo Mundo del 10 de agosto de 1905

Las crecidas del Tormes eran, como hemos señalado, sucesos periódicos que se sucedían con variabilidad según el número y la intensidad de precipitaciones anuales en forma de lluvia o nieve. Algunas de estas crecidas, las más impetuosas, desbordaban el cauce normal del río causando grandes destrozos. He aquí una relación, con seguridad incompleta, de estas destructivas crecidas del Tormes a su paso por la ciudad basada en la historiografía clásica de Salamanca, la prensa y la bibliografía especializada sobre el tema que hemos consultado. A la lista, que trata de recopilar las crecidas más violentas hasta 1960, se han añadido las tormentas más imponentes de las que se tiene noticia.



Siglo XIII

1229  Da cuenta de esta crecida, sin indicar día ni mes, Bernardo Dorado en su libro Compendio histórico de la ciudad de Salamanca, su antigüedad, la de su Santa Iglesia, su fundación y grandezas, que la ilustran de 1776, cuando refiere la presencia en Salamanca de los frailes Dominicos:
"en quatro de Agosto de el año de 1221, ya vemos á sus religiosos hijos colocados en esta Ilustre Ciudad, dándoles nuestro Prelado , y Cabildo para su habitación y morada la antigua Catedral Iglesia de San Juan el Blanco con todas sus pertenencias, reinando en estos Reinos Don Alfonso IX Sumo Pontífice Honorio III Obispo de esta Ciudad el referido Don Gonzalo, General de la Religión el B. Jordano, y Provincial de Castilla Fr. Suero año de 1225, ó acaso antes, siendo estas las primeras zanjas y cimientos de este encumbrado Emporio de Religión, santidad, y letras : aqui vivieron estos Religiosos Padres con bastante incomodidad, pero siempre edificando con su ejemplo y doctrina , hasta que en el año de 1229 creció tanto el Tormes que con sus furiosas corrientes anegó las tapias, que caen á la banda de sus Riveras, dexando maltratadas sus principales oficinas , y no bastando á su reparo las limosnas de los Fieles, recurrieron al Papa Gregorio IX ...."

1236  De esa avenida solo hemos encontrado mención, sin detallar, en el trabajo El puente romano de Salamanca en las crónicas, las fuentes históricas y la historiografía. Manuel C. Jiménez*, Luis R. Menéndez y Margarita Prieto, Salamanca. Revista de Estudios, 44, 2000, pp. 193-220.

1256  La avenida ocurrió la noche del 2 y la mañana del 3 de noviembre de 1256 por lo que es conocida como avenida de los Difuntos. Es recogida por todos los cronistas de la ciudad comenzado por Gil González d'Ávila en su libro, de 1606, Historia de las Antigüedades de la ciudad de Salamanca : vidas de sus obispos y cosas sucedidas en su tiempo, en el que refiriéndose a los frailes dominicos, anota: “Algunos [años] antes estaban ya en Salamanca, y vivían en la Iglesia de S. Juan el Blanco, que está a orillas del Tormes y por las continuas inundaciones, y peligros de las avenidas del río, desampararon aquel sitio. La razón y motivo que tuvieron fue, que el año 1256 en 3 de noviembre, muy de mañana, creció el Tormes de fuerte, que salió de madre, allegando hasta la puerta de la iglesia de S. Andrés que está pegada a los muros. Esta avenida anegó la mayor parte del convento, lo cual visto por el obispo de Salamanca, llamado don Pedro, con el Cabildo de su iglesia, llevaron los frailes a la parroquia de S. Esteban, dándosela para que edificasen en ella convento. Todo lo cual consta en un libro mano escrito, que está en S. Pablo de Valladolid.


Siglo XIV

1344  D. Ángel Vaca en El puente romano de Salamanca en la Edad Media sugiere, al amparo de una "zédula real de la señora reina doña María para que esta çiudad pudiese repartir en ella y su término 1.000 maravedís para reparos de las casas de dicha çiudad y del puente”, de fecha 4 de octubre de 1344, localizada en el archivo Municipal de Salamanca, la remota posibilidad de una avenida del Tormes inmediatamente anterior a esta fecha. Otros investigadores han apoyado la deducción.


SIGLO XV

1405 Sólo tenemos conocimiento de esta crecida por estar citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)

1420 Sólo tenemos conocimiento de esta crecida por estar citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)

1422 Escribió Bernardo Dorado en el Compendio histórico de la ciudad de Salamanca,... “haviendo crecido el río furiosamente maltrató al Monasterio (de las monjas de Santa Ana) de tal suerte, que amedrentadas las Monjas le desampararon, en cuya vista el piadoso Prelado (don Sancho de Castilla) temeroso de mayor daño en lo sucesivo las hizo mudar à la Ciudad, dándolas para su habitación la Hermita de Santa Ana sita en la calle de Genova, con algunas mas casas que se compraron contiguas à dicha Hermita, trocando el nombre que tenìan de Santa Maria de la Serna por el que adquirieron de Santa Ana, como tambien la Calle”. 

1479, Diciembre Vuelve a ser Bernardo Dorado quien proporciona su conocimiento cuando refiriéndose a los padres carmelitas calzados escribe “se les arruinó el Convento por las imperiosas corrientes de el Tormes, por lo que compadecidos nuestro Prelado Don Gonzalo, y su Ilustre Cabildo les concedieron la antigua Parroquial Iglesia de San Andrés con todas adherencias, y pertenencias con algunas condiciones, que constan de la Escritura otorgada en el año 1480, mejorando de planta y sitio”.

1480 Solo tenemos conocimiento de esta crecida por estar citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)

1482 Román Girón y Manuel Barco López, los continuadores de la historia de Bernardo Dorado, fueron quienes describieron esta nueva riada: “En 1482 hubo otra avenida de consideración, pero no causó tantos daños como la anterior (la de 1256), porque varias corporaciones y particulares habían huido del arrabal y sitios bajos; sin embargo, perjudicó la parte del puente que se hallaba resentida, y fue preciso hacerle una grande compostura el año 1499, en la qual gastó el Ayuntamiento dos mil Doblas de oro”.  

1490 Vuelve a ser Bernardo Dorado el primer informante de esta avenida "Por los años de 1408 se colocaron estos religiosos padres (Trinitarios) en la Iglesia de San Juan el Blanco, en este pues venerado, y celebrado sitio estubieron 82 años hasta que en el de 1490 por una furiosa y repentina avenida de el Tormes se vieron cuasi anegados, pudiendo salir de dicho sitio, como dicen, a milagro. Por cuyo motivo el mui noble Cavallero Don Alvaro de Paz  Dean y Canonigo de esta Santa Iglesia, y Consejero de los Reyes Catolicos les dió sus palacios sitos en la calle del Concejo de Abajo, costeandoles toda la obra de su Convento, Iglesia, y oficinas, cuya fabrica duró ocho años.."

1498, 3 de diciembre de 1498 la riada de Santa Bárbara. Este suceso está sustentado tanto con fuentes documentales, representadas por una real cédula del rey Fernando el Católico y por un documento sobre el conflicto entre Clerecía y Concejo para el pago de las reparaciones de los daños causados en el puente romano por esta riada, como con fuentes literarias, en la Égloga de las grandes lluvias de Juan del Enzina o De Tormis inundatione de Antonio Jiménez. 
Tras dos meses de temporal de agua y nieve, la víspera de la festividad de santa Bárbara el Tormes se desbordó violentamente inundando huertas y arrabales ribereños donde derribó un gran número de casas, además de la aceña del Arenal, y causó pérdidas enormes en bienes, víveres y animales. Dañó varios conventos entre ellos el de la Vega y provocó la rotura uno o dos arcos del puente romano en la zona del arrabal del Puente.

1499 Citada en Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002), también aparece, según José María Herráez Hernández, en el manuscrito de José Iglesias de la Casa titulado Noticias de Salamanca desde antes de la era cristiana hasta 1600; entre ellas el episcopologio y en el libro de Villar y Macías que creemos han de ser interpretadas como la de Santa Bárbara de 1498.

1500 Citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002) y en el libro de Barco y Girón aparentemente hibridada con la de Santa Bárbara de 1498 al relacionarla con el poema de Antonio Jiménez.


SIGLO XVI

1529 Sólo tenemos conocimiento de esta crecida por estar citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)

1555 Citada en el manuscrito de José Iglesias de la Casa “sobrevino una gran crecida (...) que rompió la pesquera y aceña de las Tejadas y causó en ella y otras haceñas mucho daño”, según se desprende del trabajo de José María Herráez Hernández.


SIGLO XVII

1606 y 1607 en primavera y  en los años 1616; 1619; 1625 Son recogidas solamente, que sepamos, en Las inundaciones en Castilla y León...(Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)

1626 Riada de San Policarpo durante los días 26 y 27 de enero de 1626 Durante la tarde noche del lunes 26 de enero de 1626, una tremenda tempestad desatada provocó la más destructiva avenida que se recuerda en la ciudad. La riada se llevó la vida de 142 personas y provocó una ingente cantidad de daños, con 452 casas extramuros destruidas, diez arcos del puente, los conventos de San Lázaro, Trinidad descalza, Carmelitas descalzos, Premostratenses, Agustinas, Colegio de Niñas huérfanas, Iglesia de San Nicolás. además sufrieron daños considerables las iglesias parroquiales de Santiago, San Lorenzo y la Trinidad, el Hospital de Santa María la Blanca y el colegio de Nuestra Señora de la Vega. La relación completa de daños de tan brutal suceso se puede leer en el apéndice del libro Historia de Salamanca de Villar y Macías .

1685, 1686 y 1688 Sólo tenemos conocimiento de estas crecidas por estar citadas en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)


SIGLO XVIII

1708 “En el año 1708, una avenida afectó al puente, y, según la documentación, un vendaval dañó gravemente los cimientos de la edificación que lo dividía, desencajando gran número de piedras.” cita del trabajo El puente romano de Salamanca en las crónicas,..  Manuel C. Jiménez, Luis R. Menéndez y Margarita Prieto, Revista de Estudios, 44, 2000, pp. 193-220.

1718, tormenta de verano Una furiosa tormenta produjo una crecida del río Tormes en Salamanca que dañó el puente (archivo de la catedral de Zamora). Citado en Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85.

1739, 4 de diciembre Gran avenida del Tormes en la que se cargó el puente de hierro y piedras, concurriendo la mayor parte de la población a este trabajo (Fernando Araujo, Villar y Macías y otros). La avenida fue grande, anegando el Arrabal hasta el Zurguén, pero prevista por causa de las grandes nevadas de ese año (Girón y Barco). Resultó dañado el anfiteatro anatómico de San Nicolás lo que hizo que la Universidad se planteara el trasladarlo dentro de la ciudad, sin embargo el traslado se demoró décadas (Reformas sanitarias y asistenciales en la ciudad de Salamanca durante la segunda mitad del siglo XVIII. Marta Vicente Méntrida. Tesis doctoral Universidad de Salamanca. 2011)

1740, crecidas en abril y mayo; 1751, diciembre; 1768, enero Sólo tenemos conocimiento de estas crecidas por estar citadas en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)

1769, 11 y 12 de abril Citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002) y en Luis R. Menéndez Bueyes y Manuel Carlos Jiménez González. El puente romano de Salamanca sobre el Tormes en el Iter ab Emerita Asturicam.. Béjar, 2007

1772 Citada en el trabajo de Luis R. Menéndez Bueyes y Manuel Carlos Jiménez González. El puente romano de Salamanca sobre el Tormes en el Iter ab Emerita Asturicam. Béjar, 2007

1777, enero y diciembre  Citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002)

1778, enero Citada en el trabajo Las inundaciones en Castilla y León… (Carlos G. Morales Rodríguez y Mª Teresa Ortega Villazán, 2002) y en Luis R. Menéndez Bueyes y Manuel Carlos Jiménez González. El puente romano de Salamanca sobre el Tormes en el Iter ab Emerita Asturicam. Béjar, 2007

1788, 14 de mayo (día de san Matías) Tenemos conocimiento de esta crecida por el libro de noticias de Salamanca de Joaquín Zaonero, cuando al terminar de relatar los sucesos de 1809 señala "En diciembre se podó la alameda de la Aldegüela para dar leña a los franceses, que desde el año 1788 no se podava; este año de 1788 fue la crecida grande día de S. Matías y tanvién el motín de Babilafuente"


SIGLO XIX

1855, 18 de febrero Avenida del Tormes citada por Fernando Araujo. Llamada del Domingo Gordo por coincidir con ese día, primero de Antruejo o Carnaval.

1879, noviembre-diciembre. Avenida del Tormes provocada por un intenso y prolongado temporal de lluvias. El río experimentó una notable crecida desde el 21 de noviembre hasta el 4 de diciembre en la provincia de Salamanca. (Norte de Castilla) Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85. 
La prensa salmantina se hizo eco de esta avenida, el Adelante del 30 de noviembre de 1879 apuntaba "La lluvias torrenciales de estos días, ocasionables de más daños que beneficios, y cuya fuerza y continuidad se han conocido pocas veces, han dado lugar a una gran crecida del río Tormes, que si no igualó a la 1855, hizo temer con fundamento que invadiese el arrabal del Tormes, e inundó mucha extensión de terreno" 

1881, 14 de enero. Durante la noche del día 14 de enero el río Tormes se desbordó, inundando los barrios ribereños de Salamanca y las huertas de la Vega. Los daños fueron considerables en casas y en huertas, así como en las fábricas que se ubicaban en la inmediaciones del río. No se registraron desgracias personales, aunque algunas personas tuvieron que ser evacuadas en barcas. (Norte de Castilla) Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85.
La Revista del Círculo Agrícola Salmantino del 15 de enero de 1881 informa "Las grandes lluvias de estos días y la agradable temperatura que hemos tenido, han dado por resultado una crecida del Tormes mayor aún que la llamada del Domingo Gordo. Son muchas las pérdidas que ha ocasionado este turbión, que tuvo lugar la noche del 14. No tenemos noticias de que hayan ocurrido desgracias personales. Hacemos constar con verdadera satisfacción que tanto la autoridad local como la Guardia Civil, han desplegado la mayor actividad posible, para evitar desgracias, prestando auxilios con barcos y en todas formas a las personas que lo han necesitado, debiendo a esto y a la cooperación de muchas otras personas el que se pusiera a salvo a cuantas se encontraban en peligro."


SIGLO XX

1900, 12 febrero. La alarmante crecida fue recogida por la prensa local en El Lábaro del 12 de febrero de 1900 y en términos semejantes en El Adelanto del 13 de febrero de 1900 que transcribimos: “El río Tormes experimentó ayer una gran crecida, como no se recuerda hace más de catorce años. El aumento de caudal de aguas empezó á notarse por la mañana, entre cinco y seis, siendo de tal consideración á las tres de la tarde, que, además de los sitios la Chopera, Soto-Muñiz y la Aldehuela, se han inundado algunas fábricas de curtidos, entre ellas una de los señores Montero y hermano. La fábrica de harinas del Sur y la aceña del Arrabal han tenido que ser cerradas á causa de la impetuosa corriente. A las dos y media salió á caballo el gobernador señor Baztan, con dirección á la Aldehuela, acompañado del comandante de la guardia civil y de dos guardias de caballería, por haber recibido aviso de que se hallaban inundadas aquellas casas: dictando, sobre el terreno, varias disposiciones para el salvamento en barcas de las familias que allí habitan, cuya operación se llevó á cabo felizmente. A la Aldehuela acudieron también precipitadamente el Alcalde accidental señor Reymundo, los concejales señores Martín Benito, García Martín y Meca y el arquitecto municipal don Pedro Vidal. Por el Gobierno civil se ha dado aviso de la gran avenida que ha experimentado el Tormes, á los pueblos de Tejares, Doñinos y Ledesma, para que adopten precauciones á fin de evitar desgracias, y avisen a su vez, á los demás pueblos de la ribera. También se ha telegrafiado al Gobernador civil de Zamora. A las cuatro y media de la tarde continuaba creciendo el caudal del Tormes. Hasta ahora, afortunadamente, no se tiene noticia de que haya ocurrido ninguna desgracia. Esta mañana fue arrastrada por la corriente, una res boyar.”


Crecida del Tormes. Fotografía de Luis González de la Huebra al iniciarse el siglo XX


1902, febrero. La crecida del Tormes debió ser moderada. La prensa (El Lábaro 27.02.1902) del momento mencionaba que en la fábrica del Sur el agua cubría todos los arcos de salida, en el Arrabal el agua había llegado a muchas casas, estaban inundadas cuatro fábricas de curtidos, alguna de ellas con más de una vara de altura. La crecida careció de peligro ya que el paseo del puente Romano al Zurguén estuvo tan concurrido como en la romería de la Virgen de la Salud. ¡Todo un espectáculo!

1905, 1 de agosto. Aquella tarde de verano, una formidable tormenta descargó con inusitada violencia una enorme cantidad de agua y granizo sobre la ciudad que convirtió las calles en verdaderos ríos caudalosos que causaron enormes destrozos. El Adelanto del día 2 de agosto la describe pormenorizadamente, pero la verdadera dimensión de la tormenta se puede apreciar en las fotografías de Jesús Alonso Gombau publicadas por la revista Nuevo Mundo el 5 de agosto.





1909, diciembre. Un persistente temporal de lluvias azotó durante muchos días varias regiones de España. En Salamanca causó finalmente una considerable crecida del Tormes que alcanzó su cenit el día 23. La crecida inundó el Arrabal y en la Ribera de curtidores alcanzó a las fábricas y las casas. Las huertas del Arrabal, Salas Bajas, Mambrú, Sotomuñiz, etc. quedaron completamente anegadas. El temporal provocó también graves perjuicios en la provincia no solo en las localidades ribereñas del Tormes si no que el desbordamiento del río Águeda causó enormes destrozos y hasta pérdidas humanas en Ciudad Rodrigo y comarca.

Aspecto del río Tormes durante la avenida del día 23 de diciembre de 1909.
Foto Venancio Gombau. Publicada en Nuevo Mundo el 30-12-1909


1910, diciembre Al igual que el año anterior la pertinaz lluvia de días sucesivos y las suaves temperaturas reinantes provocaron una crecida del Tormes que hicieron temer consecuencias semejantes a las de la avenida del año anterior. La ciudad tomó todas las precauciones posibles para evitar males mayores que acabaron siendo innecesarias ya que el día 9 el Tormes redujo su nivel a lo normal. Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85 y Prensa histórica salmantina.

1916, diciembre El río Tormes inundó varias casas del Arrabal del Puente. Las fábricas ubicadas en las proximidades del río también sufrieron daños. Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85.
A pesar de esta mención de la CTEI, la prensa salmantina no reseña ninguna crecida del Tormes particularmente peligrosa en este año. Aunque sí se señalan dos episodios de crecimiento de los niveles del río, en marzo y en diciembre, ambos dentro de la normalidad y sin daños

1929, diciembre De nuevo un temporal de frío, lluvia y viento vuelve a provocar la crecida del Tormes a su paso por la ciudad. El día 4 de diciembre alcanzaba los 2 m de altura por encima de su nivel normal. Las galerías filtrantes de la Aldehuela y toda la parte baja de la casa de máquinas, se inundaron, provocando problemas en el suministro de agua potable de la ciudad. El temporal también provocó la falta de suministro de energía eléctrica para la bombas de aspiración. El Adelanto 06/12/1929 y Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85.

La calle de Santa María la Blanca aparece completamente anegada tras una tormenta
de agua y granizo. La Fotografía de Ansede y Juanes fue publicada el 24 de agosto de
1932 en la revista Mundo Gráfico. No nos consta en ese año, ni en los inmediatos anteriores,
tormenta alguna de tal dimensión en Salamanca pero la evidencia es indiscutible.

La calle Varillas cubierta de granizo en una imagen de los
Gombau, muy probablemente de Amalio

La misma situación en la plaza del Liceo, en una imagen
de la que no tenemos constancia del autor.
Ambas imágenes son de los años 30.


1935, 7 de agosto Una violenta tormenta de lluvia y granizo descargó en las primeras horas de la tarde del 7 de agosto de 1935. El Adelanto del día siguiente recordaba las tormentas de los dos años anteriores 1934 y 1933 en días similares de agosto y que siempre causaban problemas en las mismas zonas de la ciudad: Pozo de Campo, plaza del Liceo, calle Varillas, Plaza de san Julián, etc.. La "tradicional" tormenta de agosto causó ese año fuertes inundaciones en Pozo de Campo y Varillas, un rayo cayó en una casa en la calle Pedro Cojos causando dos heridos.

El Adelanto 8 de agosto de 1935


1935, diciembre. El temporal que se venía padeciendo los días anteriores, se recrudeció el día 27 de diciembre provocando una nueva crecida del Tormes y el derrumbe de varias paredes de casas y un muro de contención de aguas en Santa Marta. La situación se agravó considerablemente el día 28 alcanzando los 3.20 m sobre el nivel ordinario. Numerosas casas de las zonas ribereñas quedaron inundadas y algunas derrumbadas. La carretera de Madrid resultó muy dañada. 
El Adelanto 29 de diciembre de 1935









Inundaciones en la plaza de Poniente


1936, enero  Sin apenas solución de continuidad con la avenida anterior, el temporal de agua y viento vuelve a provocar que crecida del Tormes que no alcanzó las dimensiones de la de diciembre pero que causó el derrumbe de dos casas una en la Prosperidad y otra en el barrio Nuevo del Matadero.

El Adelanto 23 de enero 1936


1936, febrero Lloviendo sobre mojado, una nueva crecida sacude la ribera tormesina provocando grandes destrozos en el Arrabal del Puente. El nivel de río superó en 45 cm el nivel de la crecida de diciembre.


El Adelanto 19 de febrero de 1936




1941, enero Nueva crecida del Tormes motivada por el deshielo de las copiosas nevadas caídas en los pueblos ribereños y en la sierra. A las seis de la tarde del día 22 de enero en río había crecido 2 m sobre su nivel (El Adelanto 22/01/1941) y Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85

1947, 5 marzo El Tormes vuelve a desbordarse, el puente romano llegó a mostrar casi toda la altura de sus ojos cubierta por las aguas y en el Nuevo se sobrepasó la altura de los machones de piedra. Pese a las inundaciones en el Arrabal y en Tejares no hubo que registrar grandes daños ya que el nivel descendió rápidamente. (El Adelanto 06/03/1947)

El Adelanto 06/03/1947
Imágenes de Guzmán Gombau


1956, marzo El Tormes tuvo la crecida máxima conocida. Se produjeron daños en el margen del río entre Villagonzalo y Santa Marta. La causa principal de las crecidas del tormes hay que buscarlas en los afluentes (Norte de Castilla) Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85

1960, 17 al 23 de febrero El Tormes anegó parte de la zona regable de la Maya y el río Alhóndiga también se desbordó entre el pantano de Santa Teresa y el actuar de Villagonzalo  (Norte de Castilla) Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85

1960, noviembre La avenida del Tormes afectó a la zona comprendida entre Villagonzalo y Santa Marta produciendo daños en la margen izquierda y la obras de riego próximas (Norte de Castilla) Estúdio de inundaciones históricas. Comisión Técnica de Emergencia por Inundaciones (CTEI) 1983-85




César Hernández. Bg 26/04/20 Rev.00





Bibliografía
Gil González Dávila. Historia de las Antigüedades de la ciudad de Salamanca : vidas de sus obispos y cosas sucedidas en su tiempo. Salamanca, 1606
Bernardo Dorado. Compendio histórico de la ciudad de Salamanca, su antigüedad, la de su Santa Iglesia, su fundación y grandezas, que la ilustran. Salamanca, 1776
Joaquín Zaonero. Libro de noticias de Salamanca que empieza a regir el año de 1796. Edición crítica de Ricardo Robledo. Libreria Cervantes. Salamanca, 1998
HERRÁEZ HERNÁNDEZ, J. M. “El Puente Romano de Salamanca y la riada de 1499, según el manuscrito de José Iglesias de la Casa”, Actas I Congreso de Historia de Salamanca. Tomo II: Historia Moderna, Salamanca, 1992, pp. 355-65.
Vaca Lorenzo, Ángel. El puente romano de Salamanca en la Edad Media. Salamanca 2007
Prensa e historiografía clásica de Salamanca