El edificio de Victor Villoria



El edificio del Dr. Victor Villoria en 1984. Luce la bandera y
el escudo del consulado portugués



Nombramiento de D. Victor Villoria
como Director General de Sanidad
El Adelanto 28-10-1934
Tras terminar sus estudios de medicina en Salamanca en 1905, el Dr. Victor Villoria (1882-1936) comenzó el ejercicio de su profesión en Ledesma, su localidad natal, donde contrajo matrimonio en 1910 con Dª Magdalena Palomero, hija del maestro de obras D. Luciano Palomero.

Fue médico forense del Partido de Ledesma y, en política, miembro del Bloque Agrario que se uniría a Acción Popular para crear la CEDA. En 23 de octubre de 1934 fue nombrado Director General de Sanidad. Durante su mandato, e impulsado por él, comenzó la construcción del Hospital Antituberculoso de los Montalvos cuya concepción inicial había sido del médico y ministro de Instrucción Pública  D. Filiberto Villalobos.

Abandonó muy pronto la Presidencia General de Sanidad, en mayo de 1935, creemos que por motivos de salud, estableciendo su residencia en Salamanca. Apoyó entonces el proyecto de construcción de un sanatorio antituberculoso para funcionarios públicos en Ledesma al tiempo que anunciaba el proyecto de construcción de un edificio destinado a viviendas y uso comercial en el solar que ocupaban las casas de su propiedad números 13, 15 y 17 de la entonces calle Doctor Riesco, hoy calle Toro. 

Aún antes de ser oficialmente concedida la licencia de construcción por parte del Ayuntamiento, lo cual sucedió el 11 de diciembre de 1935, aparecieron los carteles del inmediato traslado de los comercios que ocupaban los bajos de las casas implicadas. Una fotografía de El Adelanto del 5 de octubre de 1935 mostraba el aspecto de estas casas de tres y cuatro plantas y con una aparente buena construcción. Una de ellas muestra cierto empaque, con escudo de armas y galería superior. 
En el número 13, donde luego la armería de Pablo García, estaba la esterería de Torres en invierno, que en verano se transformaba en horchatería. En el número 15 estaba la célebre taberna de Pacheco en los bajos y el hotel de "La Vascongada" en los pisos superiores, que era propiedad de Telesforo Sánchez y en el 17, la acreditada sastrería de Joaquín Sánchez, alias "Tajina", que en la fotografía es la de los escaparates con lámparas y carteles anunciadores.

Tarjeta Postal de Unique de la calle
Doctor Riesco (Toro) antes de la
construcción del edificio Villoria
y el alineamiento de la calle
Calle Doctor Riesco anterior al
derribo de los edificios que luego
sustituyó el edificio Villoria.
Archivo Gombau. 
Edificios números 13 al 17 de Doctor
Riesco derribados para construir
el edificio Villoria.
 El Adelanto
5 de octubre de 1935

Para entonces ya había sido elegido el proyecto para el nuevo edificio, obra de D. Francisco Gil (1905-1962) en disputa con el de otro joven arquitecto cuyo nombre no ha trascendido. Dos acuarelas de Gil muestran el proyecto inicial cuyo aspecto no acabaría de adaptarse al resultado final.


Acuarelas del Francisco Gil con el diseño
original del edificio Villoria publicadas en
El Adelanto 06/03/1936


El edificio estaría dotado de todas las comodidades modernas con ascensor, calefacción central e incluso frigorífico en la cocina. Para su construcción D. Victor Villoria se había acogido a los beneficios fiscales que le otorgaba la ley de la Previsión contra el Paro del 26 de junio de 1935 aprobada para mitigar la precaria situación obrera durante el mandato como ministro de trabajo de D. Federico Salmón, razón por la cual fue conocida como Ley Salmón.

La ley Salmón provocó una oleada de construcciones en toda España que en Salamanca se manifestó en este edificio y en otros como el proyectado por la Caja de Ahorros en la calle Espoz y Mina o el fallido edificio Barajas. El proyecto de este último edificio fue presentado por el conde de Barajas, D. Tristán Falcó y Álvarez de Toledo, hijo menor del duque de Fernán-Núñez. Pretendía construir en su finca del nº 43 de doctor Riesco (La casa del Corralón) un edificio a tres calles que albergaría varios locales comerciales y 115 viviendas repartidas en 7 plantas sobre un solar de 2000 m2, con calefacción central y cuatro ascensores. Su autor era, según la información de la prensa, el arquitecto D. Vicente Eced y Eced (1902-1978) de Madrid que había construido el edificio Capitol (Edificio Carrión construido entre 1931 y 1933) en compañía de D. Luis Martínez-Feduchi Ruiz (1901-1975).
En abril de 1936, ante la pasividad del proyecto, el Ayuntamiento apremió al propietario del Corralón para que comenzara las demoliciones que eran necesarias para tomar posesión de los terrenos de la futura Calle F (Calvo Sotelo y luego Doctor Tovar). La Guerra Civil terminó de parar definitivamente el proyecto. 
En septiembre de 1938 el Banco Mercantil realizó las gestiones con los condes de Barajas para la compra del solar resultante del derribo de la casa del Corralón. Algunas dificultades mantuvieron el solar vallado durante dos años hasta que comenzó la construcción de un nuevo edificio, proyectado por D. Francisco Gil, en marzo de 1941.

Derribo en Toro y Piñuela El Adelanto 8/02/1936
La ley Salmón fue el origen de una variante expresionista del racionalismo arquitectónico español desarrollada entre 1935 y 1936 y muy relacionada con la arquitectura del alemán Erich Mendelsohn. Esta variante fue conocida como estilo Salmón, caracterizada por el gusto por la horizontalidad y el remate curvo y del que el edificio Villoria es el mejor exponente salmantino.

D. Victor Villoria solicitó además al Ayuntamiento la supresión de todos los impuestos urbanos a las fincas 13, 15 y 17 de la calle Doctor Riesco durante veinte años a cambio de la cesión gratuita de los terrenos necesarios para el alineamiento de la calle, pretensión que el ayuntamiento concedió gustosamente. Tras las últimas expropiaciones y la toma de posesión de los terrenos cedidos, el Ayuntamiento aprobó el acta de alineación de la zona. El derribo de los viejos inmuebles comenzó inmediatamente, de ello se hizo eco la prensa salmantina publicando El Adelanto el 8 de febrero de 1936 una foto del derribo bajo el título "El derribo de la taberna de Pacheco", reseñando la presencia de este establecimiento frente al café Castilla durante largos años y que después el quisicosero y director del mismo periódico, D. Mariano Núñez Alegría, amplió con un panegírico en su honor:

¡Esto Fabio, oh dolor! que ves ahora
montones tremebundos de cascote,
fue la antigua taberna de Pacheco.
Aquí gustaron el sabroso néctar
varias generaciones salmantinas
propicias a los mostos ribereños
o a los dorados caldos de la Sierra
que fueron la parroquia de la casa,
y no supo de “tapas” ni “vermutes”
si no de “perros” mondos y lirondos.
Aquí el gran tablón con que los sábados
se completó la calle de la bola
las tertulias alegres y artesanas
sin “extremista” exceso en la política,
y el dulce chismorreo pueblerino.

Primero el Armuñés luego Pacheco…
Con razón se lamenta un concurdáneo
¡No va a quedar una taberna típica
para un buen trago con sosiego y calma!


Edificio derribado de
"El Armuñés" en la
plaza del Liceo
El Adelanto 18/10/1935
Estado de las obras
en mayo de 1936
El Adelanto 31/05/1936
En efecto, tal como señala la poesía no hacía muchos meses, en octubre de 1935, había sido derribado el edificio que albergaba el bar El Armuñés sito en Doctor Riesco, 33 que había acompañado a la sociedad salmantina, con la dirección de D. Félix Carbajosa Rico, desde 1894. En su lugar comenzó inmediatamente la construcción de un pequeño edifico proyectado por Joaquín Secall.

Salvadas todas las dificultades, incluso la de su exceso de altura, comenzó la construcción del edificio que D. Victor Villoria apenas llegó a ver ya que falleció el 17 de marzo de 1936.
En el solar de 600 m2, con 530 m2 construidos, se levantó el edificio de 8 plantas: sótano, bajos, entresuelo, cuatro plantas de viviendas y ático. Su armazón se realizó con estructura metálica realizada en Salamanca por la empresa Autógena Morollón, para la fachada su emplearon varios materiales: el chapado de piedra franca, los paramentos estucados, el ladrillo visto y en el zócalo, el granito pulimentado.
Su estilo racionalista, en su variante expresionista, soluciona la esquina con la habitual torre a partir de la cual se articulan planos escalonados con remates curvos. El torreón se remata con un estudio habitable de privilegiadas vistas al que acompañan las terrazas y los trasteros.


Tarjeta Postal de Ediciones Arribas de la
calle Toro (Generalísimo Franco)

Calle Toro imagen posterior a 1940
Archivo Gombau


La Guerra Civil ralentizó su construcción. Sabemos que en enero de 1938 se recibieron de Sestao los radiadores para la calefacción y que el edificio quedó operativo a mediados de 1939 cuando nos constan los primeros inquilinos. Probablemente ya entonces el local de la esquina de la calle Doctor Piñuela y la calle Toro, llamada entonces del Generalísimo Franco, fuera ocupado por la armería Pablo García, aunque sólo podemos confirmar su presencia desde mediados de 1940, este establecimiento permaneció abierto hasta 2010. Otro local emblemático, que abrió al iniciarse los años 40, fue el “Salón Italiano” de Barssanti Nanizzi que había llegado como militar en la Guerra Civil, el negocio transformado en “Los italianos” perduró hasta 2014.





 César Hernández. Bg 22/03/20  Rev. 01


Bibliografía:

Diez Elcuaz, José Ignacio. Arquitectura y urbanismo en Salamanca 1890-1939. Colegio Oficial de Arquitectos de León (Delegación Salamanca). Salamanca, 2003 

Núñez Izquierdo, Sara. El arquitecto Francisco Gil González (1905-1962) y la arquitectura salmantina del segundo tercio del siglo XX. Ediciones Universidad de Salamanca, 2014

El Adelanto, diario de Salamanca. Especialmente los números entre 1935 y 1940.