Casa-palacio de los marqueses de Castellanos en la calle del Prior


Casa-palacio de los marqueses de Castellanos en la calle del Prior. Fotografía de Amalio Gombau


Esta vieja casa nobiliaria sucumbió a las llamas de un incendio en diciembre del año 1942. Afortunadamente sus ocupantes, las alumnas universitarias de la residencia de las Teresianas de Poveda, se encontraban a salvo en sus hogares disfrutando de las vacaciones de Navidad. 
Quedaron en pie las fachadas, mientras que el interior se convirtió en un enorme y expedito solar, como se puede comprobar en algunas fotografías obtenidas por D. Guzmán Gombau. Sufrió durante años el olvido y el abandono, siendo esporádicamente utilizado por algún circo o teatro itinerante durante las ferias de septiembre y más asiduamente por los niños de la zona en sus juegos.


Vista aérea, realizada por los ingenieros militares del Parque de Guadalajara en prácticas
en el mes de junio de 1915, que permite situar perfectamente el palacio de Castellanos

Solar del palacio Maldonado. Fotografía de Guzmán Gombau 



Circo Alemán en la calle del Prior. Instalado en el solar
de la casa-palacio de los marqueses de Castellanos
Había sido adquirida en 1758 por la familia Maldonado, cuyo título de marqueses de Castellanos les fue otorgado en 1763. Tras su reforma en 1822, ejerció como casa principal de la familia, fundamentalmente durante la vida de D. José Maldonado, IV Marqués de Castellanos, tal vez el aristócrata local más rico e importante en el segundo tercio del siglo XIX ("Semblanzas de la vida y hacienda de don José Maldonado Acebes, IV Marqués de Castellanos" de Ramón Martín Rodrigo). No era la única vivienda de la familia en la ciudad, en la calle de San Pablo el Hotel Palacio de Castellanos recuerda con su nombre a sus antiguos propietarios. En la fotografía de D. Amalio Gombau vemos la entrada principal de la casa en la calle del Prior, donde formaba una pequeña plaza, aunque presentaba mayor fachada hacia la plaza de Monterrey.

Con el tiempo, sus dependencias acabaron siendo segregadas y alquiladas, como es el caso de la casa con puerta de arco de medio punto que fue durante mucho tiempo el estudio fotográfico de D. Venancio Gombau en Prior, 18.

La apertura de la calle Íscar Peyra determinó el final definitivo de la casa. En 1971 el Ayuntamiento de Salamanca decidió finalmente aprobar el proyecto de apertura de la Vía del Rodeo, una vieja idea recogida en el Proyecto de Reforma Interior y Ensanche elaborado por D. José Paz Maroto en 1942, heredando ideas de su predecesor, D. Víctor d´Ors, que pretendía aliviar el, entonces escaso, tráfico rodado de la Plaza Mayor. En el plan de Maroto, la vía del Rodeo uniría transversalmente las dos vías longitudinales previstas. Una de ellas era la recién iniciada Gran Vía y la otra, al oeste y prácticamente paralela a la Gran Vía, arrancaría en la calle de los Condes de Crespo Rascón y alcanzaría el sur por la calle Bordadores, calle Ancha y Vaguada de la Palma.


El landó de servicio público circula por la calle del Prior frente a la casa-palacio
en dirección a la Plaza Mayor. Fotografía de Venancio Gombau


La vía del Rodeo uniría ambas vías longitudinales a través de la calle Santa Teresa, plaza de los Bandos, Peña Primera, la calle de nueva apertura (hoy Íscar Peyra) que pasaría por el solar de la casa-palacio de los marqueses de Castellanos atravesando la Cuesta del Carmen y la calle del Prior, pasaría por la calle Prado, Juan del Rey, plaza del Corrillo, Poeta Iglesias, plaza del Mercado y alcanzaría la Gran Vía por Obispo Jarrín y San Julián. El plan de Maroto exigía el derribo de algunos edificios importantes como el Mercado Central de Abastos o el convento de las Adoratrices y la modificación de alineaciones de varias calles lo que implicaría el derribo de numeroso caserío. Finalmente la vía longitudinal de Crespo Rascón no se llevó a efecto.

Patio de la casa palacio de los marqueses de
Castellanos en la calle del Prior
El amplio agujero en la manzana, debido al solar del palacio Maldonado, facilitaba la apertura de la nueva calle entre las calles Peña Primera y Prior. Aún así hubo que añadir otros solares de casas humildes e ilustres con sus huertas y corrales. La trasera de la casa de los Rodríguez Manzano, con fachada a la plaza de la Libertad, desapareció con el proyecto. Las calles Prado y Juan del Rey tuvieron que ser ampliadas derribando el caserío de la acera este. Las fachadas del palacio Maldonado fueron derribadas en 1971, al tiempo que se expropiaban los solares requeridos para la apertura de la nueva vía. A mediados de 1972 comenzaron las obras de urbanización de la naciente calle que fue definitivamente entregada en diciembre de ese mismo año. Pronto sobre el lugar donde había estado la casa-palacio, y que no había sido dedicado a calle, se levantaron nuevas construcciones que conservan en la fachada occidental, hacia la plaza Monterrey, como único recuerdo de la vieja casa, el escudo con cinco flores de Lis de la familia Maldonado que vemos también en la imagen.
© C.H. fc 21/06/16 Rev. 00


Escudo y balcón corrido del palacio de los marqueses de Castellanos.
Fotografía de Guzmán Gombau